Demorados en cuarentena: cómo ha sido la situación desde el inicio de la pandemia

Que se juntaron a jugar al fútbol, que salió a visitar a un amigo o, sinceramente, que ya no sabía qué hacer en su casa. En estas últimas semanas nos hemos topado un sinfín de veces con este tipo de situaciones y menciones en torno a las personas demoradas por no respetar la cuarentena, o vale la salvedad, que la policía lo entendió de ese modo. En ese universo de casos se fusionan y entremezclan múltiples variables y circunstancias sobre las que, al menos, se intentará avanzar en las siguientes líneas.

 

Desde mediados de marzo es prácticamente la primera nota del día en los portales de la ciudad. La explicación no es muy compleja, es de los primeros partes que recibimos los periodistas y, sinceramente, es una nota que “sirve” para sacar la modorra de la mañana y que se muevan los números de ingresos a la web. Es por ello que la intención de estas línea, lejos de renegar la situación, será más bien aportar más datos que permitan ampliar el análisis.

 

El primero de ellos, que se obtiene a partir del diálogo con fuentes de seguridad locales, es que a la fecha el número de personas demoradas e infraccionadas supera con creces el millar de personas, tal es así que asciende a 1305. El promedio arroja el inicio de alrededor de 250 de las denominadas “actas Covid” por mes. Vale recordar que en marzo el aislamiento estuvo vigente solo durante el último tercio del mes.

 

 

Un análisis pormenorizado permite ver con mayores cómo se llegó a esa cifra. Abril y Junio fueron los meses con más personas demoradas, lo cual no es para nada azaroso. El cuarto mes del año tuvo en su haber 439 personas demoradas y la explicación tiene varias aristas. Una de ellas es que se trató del primero que fue en cuarentena durante toda su extensión. Para los memoriosos, fue hasta allí que duró aquella suerte de broma o critica acerca de por qué llamar cuarentena a algo que iba a durar 15 días. Qué ilusos.

 

Volvamos a lo nuestro. Con el inicio de abril se daría también la confirmación del primer caso local, un hombre que días antes había regresado de Brasil. Su pareja daría positivo poco después y, afortunadamente, ambos hoy se encuentran de alta médica. Junio tuvo varias circunstancias también que permiten explicar por qué el número de personas infraccionadas rozó las 400 personas (398). Sin dudas fue el mes más traumático en lo que va de la pandemia de Olavarría, al punto que sólo en cuestión de horas nuestra ciudad pasó de estar sin casos a tener que contarlos por decenas y decenas. En ese marco no sólo se dio el regreso a Fase 1, con el impacto que eso tuvo en el cese de actividades y controles, sino que además se registró la primera víctima fatal, un hombre de 81 años y residente de un geriátrico.

 

Por estos días la ciudad se encuentra transitando una situación igual de preocupante. El número de víctimas fatales ya se cuenta por decena y el número de casos activos supera ampliamente el medio centenar, situaciones que explican el retroceso de la ciudad de la tan ansiada fase 5 a la 4, con el temor que el descenso pueda seguir avanzando.

 

Qué dice el decreto y las ordenanzas municipales

 

“Decreto 297/20 y ampliaciones” es lo que puede leerse en cada parte oficial cuando se explica el “hecho” por el cual la persona fue demorada. Ahora, qué es lo que dice efectivamente la resolución emitida por el presidente Alberto Fernández aquel lejano 19 de marzo y que ingresó en vigencia a la jornada siguiente, teniendo en principio como fecha tope el 31 de ese mismo mes, pero que se fue extendiendo hasta estos días.

 

“A fin de proteger la salud pública, lo que constituye una obligación inalienable del Estado nacional, se establece para todas las personas que habitan en el país o se encuentren en él en forma temporaria, la medida de “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, puede leerse en el primer artículo del escrito aún hoy publicado a un click de distancia cuando se ingresa a la página de la presidencia de la Nación.

 

 

“Cuando se constate la existencia de infracción al cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” o a otras normas dispuestas para la protección de la salud pública en el marco de la emergencia sanitaria, se procederá de inmediato a hacer cesar la conducta infractora y se dará actuación a la autoridad competente”, se detalla en el N° 4 y se complementa en el 10 que refiere que “las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios dictarán las medidas necesarias para implementar lo dispuesto en el presente decreto”. Allí, dicho de manera más simple, es que empieza a ganar relevancia qué es lo que se resuelve en cada distrito en particular.

 

Ahora bien, qué fue entonces lo que se resolvió desde el palacio San Martín. Allí también, vale destacarlo, todo está a un click a distancia ya que un “pop up” te recibe cuando ingresas al portal del municipio de Olavarría y te redirecciona al lugar donde está toda la información. Permisos, actividades exceptuadas, decretos y protocolos son algunas de las secciones que se pueden consultar. Lo más relevante y reciente es la vuelta a fase 4, que por ahora se tradujo únicamente en el cierre de gimnasios y cancelación de eventos culturales.

 

Por si hay algún distraído, ya no rigen las compras por DNI ni limitaciones horarias al comercio, aunque en su mayoría han acordado no prolongar mucho más allá de las 17 el horario de atención al público. Lo que no ha variado es la obligatoriedad en cuanto a medidas de bioseguridad, utilización de tapabocas y distanciamiento social. Cualquier violación a esas reglas puede traducirse en multas de miles y miles de pesos, e inclusive una causa en contra con la intervención de la Justicia Federal.