Historias a medias

Claro está que en el plantel de Central de Noticias, al menos por ahora, no contamos con un especialista en contenidos seriados para la pantalla chica pero como buenos espectadores que sí somos, nos tomamos el atrevimiento a sabiendas que no seremos ni los primeros ni los últimos en aventurarnos en esto. Hecha esta suerte de salvedad o declaración de principios, nos introducimos en una verdadera contradicción para referirnos a tres series que sinceramente recomendamos, pero, a la par, hacerlo no dejaría de ser una maldad ya que ninguna está completa.

 

“Para odiar hay que querer” dice el Pity y de cierta manera explica lo que en las siguientes líneas intentaremos desarrollar. Empiezo quizás por la que más me dolió y, también, decepcionó, al punto de replantearme seriamente si no era causal para presentar una demanda ante Defensa del Consumidor. Creo que la imposibilidad de poder encasillar el reclamo fue lo que me frenó.

 

 

Se trata de “Los Borgia” (o The Borgias, en idioma original, mucho la verdad no varía) que se emitió entre 2011 y 2013 por la cadena Showtime. Si leíste El Príncipe de Maquiavelo más allá del “mejor ser temido que amado” o te interesa conocer, al menos a mí humilde entender, la obra de una de las familias más influyentes e interesantes, como mínimo, del Renacimiento te recomiendo que te adentres en la historia de quien luego se convertiría en el Papa Alejandro VI y sus hijos, principalmente César y Lucrecia.

 

La ambientación y las interpretaciones de los personajes, con el reconocido Jeremy Irons en la piel de Rodrigo Borgia, harán que muy rápidamente te hagas adicto y quieras saber más y más de cada uno de ellos a medida que vas deglutiendo cada capítulo, siempre con el miedo de no investigar de más por miedo a spoilearte. Sin embargo, ahora la parte fea, lamentablemente no te quedará otra que hacerlo ya que el abrupto final de la serie deja muchos cabos sueltos y preguntas sin responder.

 

 

Algo parecido me sucedió con Marco Polo, realizada por Netflix. Sí, como verás me atraen aquellas series que tiene marco histórico. Así fue que sin pensarlo me adentré en la serie que prometía narrar la historia y andanzas del mercader y navegante italiano, quien supo transitar la denominada ruta de la seda y llegar, entre otros sitios, a Mongolia y China.

También escenarios muy bien logrados, al igual que los personajes y una trama que te iba atrapando capítulo a capítulo. Sin embargo, nuestro viaje fue más corto, tan solo dos temporadas hasta que el gigante de las plataformas on demand decidió cancelarla.

La tercera es particular por donde se la mire. Ya la frecuencia de salida fue anticipando lo que luego terminaría por suceder. La primera temporada salió en el 2012 y la segunda recién tres años después. Desde ese entonces no se tuvieron mayores novedades acerca de la continuidad de una serie que si me consultan, sinceramente no sé cómo llegué.

 

(NdR: Perdón, pero no había un trailer subtitulado que valiera la pena) Lo concreto es que no me arrepiento para nada. Se llama Les Revenants y se trata de una producción francesa que justifica con creces cada minuto que estés frente a la pantalla. Pequeño pueblito entre las montañas al que, de buenas a primeras, comienzan a regresar personas muertas. No quiero decir mucho más para no adelantarte nada, pero no es de zombies decrépitos que se arrastran o algo que se le asemeje, sino que da lugar a una trama, vínculos y tensión que te atraparán de inmediato.

Párrafo aparte y no ya para la puesta en escena y actuaciones -que son para aplaudir de pie- sino para la música y ambientación. Hay un sonido en particular que si la ves no lo vas a olvidar. Vas a ver que me darás la razón. Luego, lo que ya te imaginarás, la historia queda abierta y en este caso sólo te quedarán las reversiones que se han hecho, como The Returned en Netflix.

Esperamos haberte ayudado o como mínimo haberte prevenido. No obstante, estando de cuarentena, siempre es bueno tener algo para ver.