Piden elevar a juicio la causa por el asalto en el country

Central de Noticias accedió a detalles precisos de la requisitoria elevada días atrás desde la fiscalía N° 10. En las últimas horas la Cámara ratificó la prisión preventiva de los dos acusados.


 

En la noche del 21 de abril un violento episodio tuvo como escenario el barrio privado ubicado sobre la prolongación de la avenida Avellaneda con dirección hacia la Ruta 51. Se trató de un episodio que se enmarcó en un preocupante incremento de asaltos a domicilios particulares, días en la que la denominada “banda de encapuchados” supo ocupar varios títulos y portadas de medios periodísticos locales.

 

 

Aquella ocasión una familia local sufrió el ataque de, al menos, cuatro delincuentes armados que irrumpieron por una puerta balcón y amenazaron con armas de fuego a los habitantes del lugar. Una notebook Apple, dinero en efectivo y documentaciones fueron parte del botín. Varias semanas después, ya en el mes de julio, se daría la captura y detención de los únicos dos detenidos que tiene actualmente la investigación, Mariano Palleros y Carlos Rosa, de 41 y 39 años respectivamente, según refirieron fuentes ligadas a la causa.

 

Hasta allí lo más o menos conocido por la mayoría. Central de Noticias logró acceder a datos precisos de la requisitoria de elevación a juicio que en las últimas horas llegó a la mesa de trabajo del Juzgado de Garantías N° 2, del doctor Carlos Villamarín. El planteo fue llevado a cabo desde la fiscalía N° 10 de la doctora Viviana Beytía, quien tipificó los hechos como “robo triplemente agravado por su comisión con efracción, en lugar poblado y en banda y por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no ha podido acreditarse”.

 

 

Esa figura penal anticipa seguramente uno de los puntos que serán motivo de discusión en el debate, ya que el arma utilizada aquella noche de abril no pudo ser incautada. Otro aspecto no menos importante es el número de implicados, ya que la reconstrucción de los hechos habla de la participación activa, al menos, cuatro personas -por eso calificación es “en banda”-, sin embargo a la fecha hay dos cómplices que no pudieron ser interceptados.

 

La reconstrucción de los hechos llevada a cabo desde el gabinete criminológico de la comisaría Segunda, la Estación de Policía Departamental local y SubDDI, todo bajo las directivas de la UFI 10, permitió cosechar elementos de prueba que merecen su mención. Uno de ellos, por ejemplo, es la forma en la que irrumpieron en el barrio privado ubicado sobre avenida Avellaneda al 7000. Según se estableció, lo hicieron a través de una suerte de boquete en el alambrado perimetral que se encuentra sobre la calle Las Orquídeas. En una recorrida se halló un orificio de alrededor de 60 centímetros.

 

 

El ingreso no fue para nada sigiloso, sino más bien todo lo contrario, ya que destrozaron una puerta balcón que comunica con el living de la propiedad. Allí amenazaron a una de las víctimas a medida que le exigían la entrega de una “caja”, tal cual reiteró en varias ocasiones uno de los asaltantes, apoderándose luego de un recipiente plástico que contenía dinero en efectivo. En ese marco también se apoderaron de chequeras, billeteras, una notebook y otra serie de elementos de valor.

 

Lo relevante es cómo a partir de allí se logró llegar a los dos acusados que tiene actualmente la causa, ya que en aquella noche de abril los asaltantes lograron escapar pese a la realización de rastrillajes y un operativo cerrojo. Fueron las tareas de inteligencia llevadas a cabo desde la comisaria Segunda que permitieron lograr importantes testimonios de informantes clave que describieron movimientos y, más aún, conversaciones de los acusados con referencias directas al hecho.

 

 

Esos elementos dieron lugar a una serie de procedimientos que permitieron el secuestro de prendas de vestir, algunas coincidentes con las descriptas por las víctimas, pero lo más relevante surge del análisis de los teléfonos incautados en esas tareas. Las escuchas, según trascendió, arrojarían elementos de suma trascendencia, algunos de ellos, por ejemplo, sobre el modus operandi e inteligencia para los hechos, además de incriminarlos con el asalto en cuestión.

 

La captura de los acusados se concretó en el mes de julio y permanecen detenidos desde ese entonces. Por lo pronto, todo es materia de estudio y análisis del doctor Carlos Villamarín, quien ya se encuentra en condiciones de responder al incidente ya que, tal cual fue confiado a Central de Noticias, en las últimas horas la Cámara ratificó la prisión preventiva de los acusados, quienes llegarán en calidad de detenidos al inicio de las audiencias.