El impacto de la pandemia analizado en clave feminista

Un estudio demostró los efectos de la emergencia sanitaria por el coronavirus en mujeres rurales y urbanas, y disidencias. La encuesta sobre el “Impacto del COVID-19 en la vida de las mujeres” fue lanzada durante el mes de mayo, en una acción conjunta entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el CONICET junto al Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.


 

Se conocieron los resultados de la encuesta sobre el “Impacto del COVID-19 en la vida de las mujeres”, que lanzó el mes de mayo el grupo que lidera la investigadora del CONICET en el Instituto de Altos Estudios Sociales – Universidad Nacional de San Martín (IDAES/UNSAM), Dra. Karina Bidaseca.

 

Este estudio se enmarca en las actividades del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el CONICET en la unidad Coronavirus, y constituye una acción conjunta con el Ministerio de las mujeres, Géneros y Diversidad.

 

El análisis realizado da cuenta de que la emergencia derivada del COVID-19 está provocando impactos específicos sobre las poblaciones más vulneradas, entre las que se hallan las mujeres, profundizando significativamente las desigualdades socioeconómicas, sanitarias, ambientales, de género y étnico-raciales pre-existentes a la pandemia.

 

Se trata de un trabajo realizado en conjunto y junto con las mujeres afrodescendientes, originarias, migrantes, las jefas de hogar, las trabajadoras domésticas, trabajadoras de la economía solidaria, mujeres trans, disidencias, las mujeres vulnerables de los barrios populares de las ciudades y zonas rurales, que alcanzó un universo de 2.274 encuestas: 2.135 urbanas y 139 rurales.

 

Tareas domésticas y precarización laboral
El estudio expuso la crisis de cuidados entre las mujeres urbanas durante el confinamiento, donde el 55,1% son jefas de hogar, responsables en su mayor parte de los trabajos domésticos y de cuidados. Por ejemplo, un 92,6%se encarga de acompañar las actividades escolares de sus hijos e hijas en el período de cuarentena.

 

Si bien la muestra evidencia un alto nivel educativo (60,8% tiene estudios terciarios y universitarios completos en la encuesta urbana y un 43,9% en la encuesta rural) resulta importante observar el impacto sobre las condiciones laborales de las mujeres: el aumento de la precarización del trabajo, la pérdida de ingresos -al ser parte muchas mujeres de las economías populares, artesanas- y por las propias condiciones materiales de infraestructura de los hogares y barrios donde residen. El estudio muestra cómo estos indicadores de vulnerabilidad se incrementan por segmentación entre mujeres afrodescendientes, trans/travesti, originarias, migrantes.

 

Respecto a cómo la cuarentena afectó el trabajo y los ingresos en las mujeres urbanas un 20% indicó una situación de precarización laboral (ya sea, con reducción de la carga horaria del trabajo, no está trabajando y no le paga o fue despedida); el 53,6% tuvo que adaptarse a trabajar de forma virtual; el resto siguió de forma normal o no está trabajando, pero le pagan el sueldo igual.

 

La dificultad que más se expresó fue conseguir trabajo, viviendo de trabajo precario o “changas” entre mujeres trans/travesti, originarias, mujeres rurales, afrodescendientes y mestizas. Respecto a la percepción de algún subsidio (IFE o AUH; el Programa ATP no fue contemplado) en el marco de la pandemia, las mujeres migrantes junto con las afrodescendientes presentaron mayores dificultades en acceder a las políticas públicas y beneficios sociales y en relación con la alimentación, ha empeorado.

 

 

Aumento de la violencia de género
El estudio muestra que un 7,5% de las mujeres urbanas durante la cuarentena sufrieron alguna forma de violencia. Según las encuestadas, la percepción de las violencias de género aumentó en un 84,6%, sin que esto implique necesariamente un aumento en el número de casos de violencia.

 

Para las mujeres rurales y originarias encuestadas, se observó que un 18% sufrieron alguna forma de violencia de género. La percepción de las violencias de género aumentó en un 81,3%, sin que esto necesariamente represente un aumento de los casos.

 

La importancia de políticas públicas con perspectiva de género y antirracista
El informe busca brindar elementos para poder incorporar una mirada feminista con perspectiva interseccional sobre las políticas públicas de género direccionadas hacia las mujeres trans/travesti, afrodescendientes, rurales, originarias y migrantes.

 

A partir de los resultados del estudio, se recomendó implementar medidas extraordinarias que atiendan los problemas relacionados con trabajo de cuidados y las violencias de género, feminicidios, trans y travesticidios; el teletrabajo y la brecha digital; o la alimentación generan nuevas formas de exclusión e inclusión selectiva que afectan directamente la vida de mujeres en las ciudades y en el campo.

 

La encuesta culmina resaltando que “la división sexual desigual del trabajo, la violencia contra las mujeres, y el racismo son cuestiones fundamentales para ser complejizadas como condición para superar una vida de opresión y desigualdades”.

 

Podés leer el informe completo haciendo click aquí.

Foto: Télam