Viento en Contra: “Sin cartoneras y cartoneros no hay reciclado”

La cooperativa local se expresó en rechazo al convenio que el Municipio firmó con la Fundación McKinsey para llevar adelante trabajo de reciclado. Demandaron acceder a la documentación firmada para subrayar que “hay que fortalecer el sector que ya está en marcha”.


“El sector cartonero organizado de Olavarría se opone al desembarco de la Fundación McKinsey en nuestra ciudad y nos manifestamos en pie de lucha” se dio a conocer en la mañana de este domingo desde la cooperativa Viento en Contra.

En este sentido, se mostraron en rechazo al anuncio que días pasados emitió el Ejecutivo Municipal. “El sector de cartoneros nucleados en la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR) y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) de nuestra ciudad se opone al convenio llevado adelante por la municipalidad y la Fundación McKinsey bajo el nombre `Rethinking Recycling´ (Repensando el reciclado) – Patria SI Colonia NO” subrayaron.

La cooperativa, que en nuestra ciudad se dedica al reciclado de distintos materiales, consideró que “la puesta en marcha de este programa es una mentira desde cualquier aspecto que se lo mire, no hay nada que repensar, hay que fortalecer el sector que ya está en marcha”.

Expusieron detalles de distintas reuniones y contactos que mantuvieron con el Ejecutivo local donde no se dieron respuesta a los pedidos y planteos de la cooperativa y, sin embargo, sí se atendió a la empresa de la Fundación McKinsey. “Hace casi un año llegó una comitiva de la Fundación al predio de la cooperativa junto a representantes de la Dirección de Desarrollo Sustentable municipal para hablar con lxs compañerxs. Allí les quisieron endulzar las orejas con falsas promesas de que se podría implementar un sistema de reciclado incorporando un poco más de maquinaria como una cinta transportadora y mejorando los implementos de trabajo” contaron.

Relataron que a su vez, también a través del área de Desarrollo Sustentable, esta fundación intentó acceder a datos de funcionamiento de la cooperativa. “Preguntaba por la cantidad de empleados que tenía la cooperativa, desconociendo que en una cooperativa de cartoneros no existen ni amos ni esclavos. En definitiva, todos los interrogantes giraban en torno al modelo empresarial tradicional, siendo que el desarrollo de nuestra Unidad Productiva encierra un aspecto económico de nuestros compañeros, pero también un espacio de contención social” cuestionaron.

Tras un encuentro con el secretario de Desarrollo Humano y Calidad de Vida, Diego Robbiani, a principios de este año, la cooperativa entregó a la Directora de Desarrollo Sustentable un informe en el que se volcó “con lujo de detalles acerca de la integralidad de las actividades que se desarrollaron durante el primer año de actividad en la cooperativa” se indicó. El siguiente encuentro fue con el director de Desarrollo Económico y los integrantes de Viento en Contra esperaban hablar sobre ese informe, pero “el objetivo principal era anunciarnos que el municipio tenía una reunión con la Fundación la semana próxima. Allí adelantamos nuestra postura acerca de la misma y que ésta va en la dirección opuesta a nuestros objetivos, aunque accedimos porque estamos abiertos al diálogo desde el minuto uno de nuestra organización, pero no a subordinarnos ante nada ni nadie” contaron.

“Llegó el día de la reunión. Ya sabíamos que esta fundación no es más ni menos que la cara `solidaria´ de una empresa consultora multinacional que venía a lavar sus negociados con proyectos mentirosos y alejados de la realidad como los realizados en la Villa 31 donde hacían trabajar de cartonerxs a gente que tenía programas sociales para otras actividades” denunciaron desde la cooperativa local. El comunicado avanza sobre el diálogo que sostuvieron en esa reunión y que sólo despertó más desconfianza en los integrantes de la cooperativa local, tanto en las referencias a la forma de producción como a los aspectos sobre comercialización. “Ninguna de sus propuestas era superadora” concluyeron y añadieron otro aspecto: “como corolario a esta reunión apareció el desconocimiento y el destrato del municipio”.

Sobre ello, contrastaron que al mismo tiempo “nosotros debatíamos en asamblea qué decisión tomar; para nosotros nunca hubo tiempo, salvo aquella vez que por protocolo de un programa de microcrédito tuvo que abrazarse con nuestros compas y simular felicidad porque la foto vende”. La decisión de la asamblea en la cooperativa “fue unánime”: “no queremos que una empresa nos venga a quitar de las manos el pan que ganamos caminando las calles, recuperando desde hace décadas lo que la ciudad descarta”.

La postura de Viento en Contra se endureció tras la difusión del acuerdo entre la fundación y el Municipio. “Vamos a exigir todo lo que le corresponde al sector de manera categórica” dijeron para detallar las demandas.

Exigimos tener acceso y que se haga público la documentación correspondiente, las líneas de acción que se desarrollarán y el convenio firmado entre el municipio de Olavarría y la Fundación McKinsey” y agregaron también “reconocimiento del sector como trabajadores de la Economía Popular con los mismos derechos que cualquier trabajador formal”.

Otro de los pedidos es “que se dispongan a través de ordenanzas amparadas en las leyes nacionales y provinciales una política pública respecto a la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos con Inclusión Social en la que el actor principal sean los trabajadores del sector” y “hacer partícipe a la cooperativa de recicladores urbanos en la gestión de los residuos producidos por los Grandes Generadores”.

También demandan “un predio para avanzar de manera progresiva en la implantación de una planta de reciclado en la que participen exclusivamente trabajadores de la economía popular y específicamente del sector” y que el Municipio asuma por un lado, “los gastos de alquiler del predio donde se realiza la actividad” mientras tanto, y que pague “a la cooperativa el mismo monto monetario que lo hace por tonelada de residuos enterrados en el relleno sanitario”.

“Sin cartoneras y cartoneros no hay reciclado” consideraron.

Al comunicado de la Cooperativa de Trabajo Viento en Contra Ltda (FACCYR/MTE-UTEP), adhieren UTEP-Olavarría, Olavarría Verde, Guardianes Ecológicos Colonia Hinojo, Corazones de Barro y Construyendo Fortalezas.