#VivirNoSobrevivir: una campaña para visibilizar la lucha de la comunidad trans

 

La artista y militante Victoria Altavista encabezó una campaña de gran impacto visual. Junto a un equipo de activistas llevaron adelante la visibilización de los asesinatos a personas trans. “Dejen de matarnos violentarnos y hostigarnos, espántense también cuando se asesina a una travesti, tanto como cuando se mata a otra persona”, afirmaron.


Las imágenes interpelan. Buscan reflejar la violencia y la discriminación que soportan las personas LGBTI a diario y que contribuyen a su exclusión, limitan su acceso a servicios y obstaculizan el desarrollo social y económico.

 

Victoria Altavista (Madame Lú) artista y militante olavarriense realizó junto a Yanina Castellano, Jesús Sosa, Braian Cendra y Alan Aguirre, activistas integrantes de su equipo de producción, la campaña #VivirNoSobrevivir.

 

La propuesta cuenta con la adhesión y el apoyo del Consultorio Inclusivo Olavarría, el Frente Diversidad Necochea, la ABOFEM (Asociación de abogadas feministas), el IEFI (Instituto de Estudios para la Igualdad), el MTA (Mujeres Trans Argentina) y el Movimiento Trans Nadia Echazú.

 

 

Según explicaron los y las responsables de la campaña, la idea surgió “en este contexto discriminatorio”. Indicaron que “las etiquetas son para los productos del supermercado no para las personas: tenemos derecho a existir, a vivir y mostrarnos tal cual somos sin que nos vean como enfermos o raros. Las cifras de asesinato de personas trans y su expectativa de vida nos movilizan a visibilizar y concientizar sobre esta situación y a luchar por que la palabra travesticidio tome la notoriedad correspondiente, así como sucedió con el femicidio.”

 

 

“En la comunidad trans, el asesinato es una de las tres causas principales de muerte, una de cada tres ha sufrido un crimen y todas declaran haber sido amenazadas o agredidas alguna vez en su vida”, resaltaron.

 

 

Indicaron que las cifras de muertes en la comunidad están vinculadas también al “travesticidio social”; es decir, la falta de acceso a la salud y a otros derechos básicos que no están adaptados para gente trans y que generan poca concurrencia y abandono. Es así que la expectativa de vida de una travesti en la Argentina es de 35 años. Una parte importante de este problema es la prostitución -una de las tantas consecuencias de la marginación- que coloca en situación de vulnerabilidad a quienes la ejercen.

 

 

“Vivimos bajo una violencia machista y patriarcal, en una sociedad que pretende escondernos, que nos ve como “sapos de otro pozo”, los monstruos que deberían volver al closet del que salieron. Ojalá que esta campaña ayude a concientizar sobre la problemática”. Si bien reconocen cambios y un apoyo mayor de la población hacia los reclamos del colectivo, “datos como estos demuestran que falta mucho para que esta sociedad sea más inclusiva y diversa, una sociedad donde todos podamos y queramos vivir”.

 

“Después de la muerte de Lohana Berkins y Diana Sacayán, grandes referentes y activistas del colectivo, sentimos casi como un deber el irnos involucrando en esta lucha que debe ser colectiva, por eso la militancia no descansa aún en esta cuarentena en la que seguimos sumando voluntades y es importante destacar el crecimiento de compañeras en el ámbito político que se pusieron la militancia al hombro y hasta dejaron sus vidas en ello”.

 

Por último, expresaron: “dejen de matarnos violentarnos y hostigarnos, espántense también cuando se asesina a una travesti, tanto como cuando se mata a otra persona. Este es el mensaje que queremos transmitir, el travesticidio no puede ser socialmente tolerado y con estas imágenes que son de impacto esperamos sensibilizar sobre algo tal duro y real que nos está ocurriendo”.