El fin de los controles y taludes de tierra, 6 meses después

Desde su polémica colocación, en el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, a su anuncio final este martes. Discusiones por la libre circulación, el control del virus y finalmente, la decisión de reorientar el personal a controles dentro de la ciudad.


Era un secreto a voces y las noticias acompañaban la inminente decisión: con varios contagios de personal de seguridad, complicaciones para controlar las 24 horas y una necesidad de seguir de cerca protocolos dentro de la ciudad, el Intendente Galli tomó la decisión no sólo de levantar los controles en el ingreso a Olavarría, sino también de todos los montículos de tierra en los accesos.

 

El 19 de marzo de este año, casi a la par del anuncio que comenzaba con el aislamiento social, preventivo y obligatorio, llegaban dos controles de acceso y decenas de montículos de tierra montados en los ingresos a Olavarría.

 

La escena era casi surrealista: la ciudad estaba completamente bloqueada al paso y nadie podía entrar ni salir con un estricto control realizado por personal de Control Urbano y también policial.

 

 

Los días fueron pasando y los olavarrienses naturalizaron esta nueva situación: para entrar o salir de Olavarría (incluso los que quedaron por fuera del bloqueo) tenían que ingresar o por avenida Pringles, o por autopista Fortabat. Nada más.

 

En el medio, hubo discusiones con la Provincia acerca de si estaba bien o mal bloquear accesos, si no se violaba la libre circulación, hubo automovilistas que intentaron pasarlo (sin éxito, como un Fiat Duna) y hasta una denuncia penal a una mujer que cobraba “coimas” para que conductores ingresen a la ciudad, literalmente, por el patio de su casa.

 

 

También hubo fuertes críticas a la “ausencia” de controles estrictos en los ingresos, el rol de los asintomáticos (algunos generaron brotes de COVID) y hasta pedidos de no insultar a quienes estaban realizando las tareas en los dos ingresos abiertos.

 

Con idas y vueltas se llegó a estos días: con brotes de COVID en la ciudad, una fuerte suba de casos y muertes por el contagio de la enfermedad, Galli expresó que buscará priorizar los controles internos de los protocolos y, de esta forma, tratar de controlar la pandemia desde adentro.

 

Otro dato que surgió durante este martes fue el aumento de contagios en el personal de la Subsecretaría de Seguridad y en Control Urbano, situación que generó bajas en las coberturas y los patrullajes y que hacen que sostener los controles sea cada vez más complicado.

 

 

Además, Galli expresó que el 75% de las personas que se contagiaron son asintomáticas, lo que hace “inútiles” los controles.

 

Desde la madrugada de este miércoles, justamente, Olavarría estará totalmente libre de circulación tanto para ingresar como para salir, siendo uno de los primeros distritos en tomar la decisión de cerrar, y uno de los primeros en abrir.