Determinan los causales de muerte de Facundo Astudillo Castro

La autopsia realizada por el Equipo de Antropología Forense determinó que el joven de 22 años murió por “asfixia por sumersión (ahogamiento)” pero que los restos óseos “no presentaban lesiones vitales de origen traumático” ni “signos de participación de terceras personas sobre los restos estudiados”.


En la jornada de este jueves, el Juzgado Federal N° 2 de Bahía Blanca dio a conocer el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en las pericias al cuerpo de Facundo Astudillo Castro, el joven desaparecido y encontrado muerto cerca de la localidad bonaerense.

 

Según la autopsia, se concluyó que el joven de 22 años murió por “asfixia por sumersión (ahogamiento)”, que los restos óseos “no presentaban lesiones vitales de origen traumático” y que “no se observaron signos de participación de terceras personas sobre los restos estudiados”.

 

“Se trató de una muerte violenta, por no ser natural. El avanzado estado de esqueletización del cadáver limitó las posibilidades de conocer el modo de la muerte, no pudiendo la ciencia forense determinar con rigor científico si se trató de uno u otro modo de muerte violenta: suicida, homicida o accidental”, detalla el informe final.

 

“Dichos resultados permiten aseverar, con el rigor científico necesario, que la muerte de Facundo José Astudillo Castro se produjo por asfixia por sumersión (ahogamiento). La sumersión (mecanismo asfíctico) es la causa de muerte por obstrucción de la vía aérea por el ingreso de líquidos durante el proceso de respiración bajo el agua, generando el ahogamiento (asfixia mecánica)”, agrega el informe. Sin embargo, resalta que por el estado del cuerpo encontrado se estuvo limitado en las posibilidades de conocer el modo de la muerte.

 

Otro de los puntos importantes de la autopsia es que el joven murió en el lugar en el que fue encontrado su cuerpo, el 15 de agosto: “Del estudio forense no surgen elementos que permitan suponer que los restos humanos hayan estado en otro ambiente distinto al del hallazgo durante el intervalo postmortem consignado”, señala.

 

Tras el hallazgo del cadáver esqueletizado y la confirmación, a comienzos de septiembre, de que pertenecía a Facundo, la investigación avanzó decidida hacia la hipótesis de desaparición forzada seguida de muerte. La autopsia se realizó el pasado 25 de agosto y participó un equipo interdisciplinario compuesto por unos 15 peritos.

 

Por parte del EAAF estuvieron su director, Luis Fondebrider (antropólogo forense); Analía Simonetto (antropóloga forense, coordinadora del Laboratorio de Antropología Forense); Mercedes Salado Puerto (antropóloga forense, coordinadora de Identificación); Luis Bosio (médico forense); y Gala Maruscak (fotógrafa pericial).

 

En cuanto al Cuerpo Médico Forense (CMF), intervinieron Roberto Cohen (médico forense); Alejandro Rullan Corna (médico forense); Marta Maldonado (odontóloga forense); Jorge Pereyra (radiólogo forense), y Mariana Selva (antropóloga forense).

 

Por parte del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) participó Nora Maidana (análisis de Diatomeas), mientras que por la Universidad del Centro (Unicen) lo hicieron los investigadores locales María Gutiérrez (Tafonomía), María Clara Álvarez (arqueóloga) y Cristian Ariel Kaufmann (Ciencias Naturales). Asimismo, Virginia Créimer, especialista consultora en Medicina Legal, fue designada como perito por parte de la querella.