Aprender a jugar

Por Lucrecia Manso / @laranadespierta


Aprendemos a relacionarnos con el mundo y las demás personas a través del juego: las rondas, la mancha con sus variantes. Las escondidas: hasta cuánto contamos o cuál es la piedra libre o dónde vale esconderse. Todos los posibles juegos con la pelota. Infinitas posibilidades. Una posta que tomamos en la niñez y pasamos a quienes llegan después.

Nos reunimos y preguntamos: ¿Jugamos a algo? ¿A qué sabes jugar? ¿Cómo jugamos? ¿Qué vale? El momento en que se organiza un juego funda las relaciones con nuestros pares.

Este acto creativo nos hace humanos.

Lo primero que hacemos es poner reglas. Hasta acá, hasta allá. Vale esto. No vale aquello. Esta línea. Aquel límite. Establecemos así un ambiente de confianza. Si alguien hace trampa nos sentimos mal. Se hace una pausa. Replanteamos el juego. Si alguna regla no es clara la acordamos nuevamente.

Aprendemos allí a inventar un universo que nos permita disfrutar, que nos desafíe. Que nos encuentre. A veces el juego nos aburre, tal vez es muy difícil de entender. Nos retiramos del juego y preferimos jugar a otra cosa. Avisamos. No juego más.

Si discutimos con alguien, estamos en desacuerdo y nos sentimos mal decimos: no sabés jugar. Porque en la niñez entendemos por jugar, el disfrutar, sentirnos bien, no pelear.

Conocemos nuestra forma de ser y la de los demás jugando. Nos damos cuenta de nuestras fortalezas y debilidades. Aprendemos a competir con límites. Aprendemos a compartir. A solidarizarnos. A tomar partida. A crear alianzas, las denunciamos si no nos gustan. Aprendemos a proponer nuevas ideas o a tomar la que se proponen.

Es maravilloso jugar. Encontrarnos y saber a qué vamos a jugar. Preparar todo y repetir el juego.

Tal vez fuimos olvidando todo lo importante que nos enseña la niñez.

Jugar con reglas claras nos permite desplegarnos junto a nuestra comunidad. Confiar. Encontrarnos. Compartir.

Si no inventamos reglas claras el juego se vuelve confuso, entramos en conflicto permanente y nos desarticulamos. Desconfiamos. Nos asustamos. Tal vez nos apartemos. Tal vez ataquemos.

Mirar nuestras infancias. Saber jugar. Aprender a Jugar.