Argentina en llamas

Se quemaron más de 300 mil hectáreas. La lluvia llegó pero no fue suficiente y el viento podría reavivar los incendios. Las tierras ¿en manos del clima, del modo de producción o de irresponsables?


Luciana Pedernera – Agencia Comunica

Más de una decena de provincias, en sus diferentes departamentos, tienen el cielo teñido de negro, cuerpos de bomberos agotados, familias evacuadas y llamas que comenzaron a extinguir la flora y la fauna autóctona. Se escucha crujir el suelo ardido por el fuego, corren lágrimas en las mejillas por las pérdidas, las horas del día que no alcanzan y se observan consecuencias que repercutirán en años. El Ingeniero Gabriel Blanco, la Dra. Especialista en neumología Beatriz Martínez y una residente del Valle de Punilla, Abril Buglionni Ricatti, comparten desde sus lugares la visión acerca de la situación que está atravesando Argentina.

Según el Monitoreo Global de Bosques de la Nasa, Argentina es el segundo país con mayor número de incendios forestales. El Ing. Blanco indica que esta situación tiene que ver con los patrones del clima, como “una cantidad de eventos climáticos que se van dando cada vez con más intensidad, más severos, más frecuentes y diferentes” por lo que explica que actualmente Argentina está enfrentando sequías muy fuertes y tendidas en el tiempo que traen como consecuencia algunos incendios. Esto es predecible ya que tiene que ver con las actividades económicas y productivas, aquí el clima favorece los incendios.

Pero en este contexto de un país en llamas, el Ingeniero reconoce que hay que determinar el origen de los incendios y dice que “hay muchas sospechas de que el origen, en la gran mayoría de los casos es intencional. Eso se tendrá que determinar con investigaciones, nadie puede asegurarlo porque todavía no se encontró a nadie prendiendo fuego”. Gabriel Blanco pone el eje en que “tenes una combinación tremenda: la condición para que los incendios se propaguen y además de que hay gente que los genera”.

Ing. Gabriel Blanco, “tenes una combinación tremenda: la condición para que los incendios se propaguen y además de que hay gente que los genera”. Foto: UNICEN.

Abril Buglioni Ricatti desde su experiencia en Valle de Punilla, departamento perteneciente a Villa Carlos Paz, Córdoba, relata que “creo que son intencionales, atrás de esto hay intereses políticos y económicos”. Esto lo explica a consecuencia de que pocos días después de combatir un foco de incendio se encontró con una publicación en redes sociales “siempre digo que lo que se ve en redes sociales hay que tomarlo con pinza, pero publicaba foto de los lotes quemados y estaban a la venta”.

El especialista en el tema, Gabriel Blanco, sostiene que los cambios en el clima tienen que ver con “el accionar del hombre, actividades, económicas y productivas desde hace mucho tiempo y especialmente el último medio siglo”. En esta línea indica que todo ocurre a causa de las personas aunque con distintos grados de responsabilidad, ya que varía “según la región, el país, dentro de cada país la industria, los gobiernos y nosotros como ciudadanos posibles, todos tenemos distintos grados de superioridad”.

Abril Buglioni Ricatti, “creo que son intencionales, atrás de esto hay intereses políticos y económicos”. Foto: gentileza de Abril Buglioni Ricatti.

El ingeniero propone plantear una salida de este esquema, aunque es algo muy profundo porque “básicamente hay que pensar la manera en que hacemos las cosas, eso es lo que viene por delante”, acto que implicaría empezar a mitigar el problema en pos de dar una solución a futuro, “lo cual tampoco implica que no sigamos teniendo sequías, inundaciones, eso está por delante, hay que pensar en la adaptación a esos cambios”.

Incendio en primera persona

Abril Buglioni Ricatti estuvo frente a dos focos de incendio. Primero en Falda del Carmen, donde junto a sus pares asistió a una amiga que se encontraba en un campo junto a su bebé y el segundo en la región del empalme en departamento del Valle de Punilla y cuenta que “ese día ayudamos con los bomberos a apagar el fuego”. La cordobesa relata que “fue muy feo, estábamos comiendo, nos fuimos hasta la casa de una amiga en Falda del Carmen y mientras estábamos ahí, nos mandan un mensaje de que se estaba prendiendo fuego en el empalme”

Frente a la desesperación Ricatti aclara que hay varios kilómetros desde Falda del Carmen al Empalme, pero tardaron muy pocos minutos. Al llegar el cielo había dejado de ser celeste. Allí ensilló un caballo, cargó junto a sus amigos botellas de agua y fueron hasta los bomberos. En principio reconoce que cargaban agua de un arroyo y se la daban en baldes a los chicos que subían las sierras a caballo y tiraban agua para enfriar o apagar el fuego con mochilas hidrantes que prestaron los bomberos, todo hasta que “el fuego nos acorraló y nos fuimos a otra parte donde hay un pantano a seguir haciendo el mismo procedimiento. Después se bajó uno de los chicos del caballo y me encargué yo de acarrear baldes, fue horrible ver como se quemaba todo. El humo y las sierras que se consumían en cuestión de segundos”, relata con crudeza.

Foto: gentileza de Abril Buglioni Ricatti.

El paisaje no volverá a ser lo que fue. La vegetación y los animales quedaron atrás para dar paso a lo irreversible o aquello que por mucho tiempo no volverá a ser lo que fue. Gabriel Blanco habla de que “el trabajo, dependerá de qué es lo que se va a hacer con esas tierras, pero el trabajo en la ruralidad hay que repensarlo todo”, lo cual en esta explicación conllevaría a pensar en algunas cuestiones como “detener el proceso de concentración de la tierra, promover de nuevo emprendimientos, los pequeños y medianos productores. Todo eso que se ha ido perdiendo”.

La salud frente a estas situaciones

La Dra. Beatriz Martínez, médica neumóloga, habla de lo que implica respirar el humo de los incendios y los efectos que tiene inmediatamente o los días posteriores, aunque todo dependerá del volumen de aire inhalado, de la combustión y las partículas pequeñas que se inhalen y del volumen de gases presentes en ellos.

La inhalación de humo de los incendios forestales trae un aire contaminado que “produce una lesión a través de una manifestación térmica por la inhalación del aire caliente como también por la inhalación de las sustancias tóxicas de combustión”.

Otra consecuencia frente al acto de inhalación puede ser la hipoxia. “Es una disminución de oxígeno ya que hay una alta liberación de monóxido de carbono.Cuanto más oscuro es el humo presente en el aire tiene mayor cantidad de monóxido de carbono, a lo que se suman otros gases”. La especialista sostiene que todos los gases producen toxicidad en nuestro organismo por vía inhalatoria, “traen manifestaciones sobre todo a nivel respiratorio y a nivel cardiovascular”.

Dra. Beatriz Martínez, explicó las consecuencias en la salud por la inhalación de humo. Foto: gentileza de Dra. Beatriz Martínez.

En principio la inhalación constante produce tos con expectoración, dificultad para respirar, disnea, respiración corta y rápida, ardor, irritación en los ojos, en la nariz, en la garganta, irritación en la piel, disfonía, porque ese efecto térmico que produce el humo va a irritar las cuerdas vocales y cuando ingresan las partículas al árbol toracobraquial va a provocar sibilancias. Hay una intensificación de la dificultad respiratoria, a su vez por el efecto térmico, químico y la hipoxia que produce, “va a llevar a una manifestación de mayor concentración en nuestro organismo de monóxido de carbono disminuyendo nuestra oxigenación”, lo que manifiesta dolor de cabeza, opresión en el pecho, visión borrosa, estado de náuseas, vómitos lo que se suma a diferentes compromisos y diferentes funciones orgánicas del cuerpo y puede traer alteraciones de la conciencia, confusión, estupor, muerte.

Todo esto comprende efectos inmediatos y con relación al tiempo de exposición y al volumen de aire inspirado, la doctora habla de que “son pacientes que deben recurrir enseguida a una oxigenación”. Las consecuencias se pueden ver no solo en síntomas que presentan personas sanas sino también que los manifiestan y re-agudizan los pacientes con enfermedades coexistentes y respiratorias.

Los incendios, la desidia, la irresponsabilidad y la falta de serio compromiso con el medio ambiente, entonces, resultan ser una combinación que nos afecta y alcanza a todos.