La Madrid producirá cannabis medicinal “estatal”

Si bien ya había sido regulado por ordenanza municipal, el decreto nacional emitido esta semana permitió avanzar de forma más rápida en la producción de cannabis en un predio del Parque Industrial de la vecina ciudad.


Tras la publicación del decreto emitido por Alberto Fernández que regula la producción y consumo de cannabis con fines medicinales, La Madrid dio un nuevo paso y confirmó que realizará su producción “estatal”.

 

En 2018 habían aprobado una ordenanza que habilitaba a producir cannabis medicinal, pero nunca la había puesto en práctica dados los “grises” que había en la regulación nacional. Con el decreto publicado, avanzará finalmente ahora con la fabricación del aceite en un predio propio y se convertirá en la primera de la provincia de Buenos Aires en dar ese paso.

 

El predio donde plantarán el cannabis, ubicado en el parque industrial, es de 80 por 40 metros de magnitud y está rodeado por una doble alambrada perimetral, además de custodiado por guardia permanente y grandes torres de iluminación, para evitar hurtos.

 

Quien dictaminó estas regulaciones fue el intendente de la vecina ciudad, Martín Randazzo, quien es médico y había impulsado la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante de La Madrid. En su explicación, señaló que las ventajas de la producción local son muchas: no solo los habitantes van a acceder de manera más rápida y barata al producto, sino que se podría constituir un polo productivo en torno a la plata y el aceite que aportaría ingresos importantes al fisco de la ciudad y varios puestos de trabajo.

 

Puntualmente, la nueva reglamentación promueve “la creación de una red de laboratorios públicos y privados asociados que garanticen el control de los derivados producidos”. La norma establece además que las obras sociales, el Estado y las prepagas “garanticen” el acceso y permite que se comercialice en farmacias.

 

Uno de los puntos más salientes del decreto que reglamentó nuevamente la ley –la reglamentación anterior, de 2017, era tan restrictiva que directamente impedía el acceso a casi todos- en la autorización de cultivo para uso personal y redes a usuarios, investigadores y pacientes que se inscriban en Registro del Programa Nacional de Cannabis (REPROCANN).