La infraestructura no es todo, pero como ayuda

¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Cómo venís hasta acá? Espero que bien, hoy es la quinta entrega de esta columna y te agradezco que la estés leyendo. ¿De qué vamos a hablar hoy? Como te imaginás, vamos a hablar de infraestructura vial.


Por Marcos Pascua (*)

 

Infraestructura vial seguramente lo asocies a obras viales y obras viales tal vez te recuerde a aumentar la cantidad de carriles, a construir rotondas, a realizar autovías. ¿Por qué? Porque son las obras que vemos a diario en aquellas ciudades del país donde la movilidad se diseña para los automóviles desde hace 60 años (todas) y porque en términos políticos inaugurar una rotonda es más vistoso que invertir en educación vial y, además, porque es una medida más simpática que desalentar el uso de autos mediante la creación de áreas peatonales, por ejemplo.

 

Recordá que mi objetivo además de que te informes, es colaborar en la formación de ciudadanos y ciudadanas responsables, que puedan analizar su entorno con otra mirada, porque no toda obra vial es efectiva, muchas veces son un problema, como los delimitadores de altura ubicados en la ciudad Olavarría o las rotondas, que como no cumplían su objetivo de reducir velocidades, hubo que anexar las famosas mesetas, más conocidas como “lomos de burro”.

 

Inauguración de una rotonda en Chivilcoy en 2019 (Diario Perfil)

 

Para comenzar a pensar en alternativas a la realidad, vamos a hacer una discriminación entre obras urbanas (ciudades) y obras rurales (rutas).

 

Obras urbanas

 

Si venís siguiendo mis intervenciones, recordarás que más de una vez hice referencia a la necesidad de replantear la movilidad urbana. Esto quiere decir planificar ciudades seguras, sostenibles y sustentables y esto implica comenzar a pensar ciudades donde la prioridad la tengan los peatones, los y las ciclistas, el transporte público. Falta mucho ¿no?

 

¿Por dónde podemos empezar? Un punto de partida es analizar la siniestralidad vial en las ciudades, detectar las zonas más conflictivas, los usuarios involucrados y poner manos a la obra.

 

Supermanzanas: No, no vamos a hablar del monumento a la manzana que se encuentra en la ciudad rionegrina de Villa Regina, sino la conocés, la podés googlear. Las “supermanzanas” son un espacio de “pacificación” de la ciudad donde no circulan vehículos a motor y se desarrollan actividades lúdicas, comerciales o educativas que mejoran la calidad de vida de los habitantes de esa zona.

 

Supermanzana en Barcelona

 

En el exterior de las supermanzanas, los vehículos privados a motor y carriles exclusivos para bicicletas. En el interior, además de continuar con las vías para las bicicletas, se incluirán áreas peatonales, espacios para recreación, espacios verdes, estacionamientos exclusivos para bicicletas, vías para circulación de transporte público, servicio de emergencia y transporte de servicios como carga y descarga.

 

Estacionamiento exclusivo para bicicleas en el centro de Ámsterdam

 

Obras rurales

 

¿Y en las rutas? Bueno, ahí la situación es bien distinta ya que circulan vehículos a motor a velocidades elevadas. ¿Dónde es necesario hacer hincapié? En las velocidades elevadas y los sobrepasos indebidos. No, no todo son autovías.

 

Para empezar, es necesario saber un concepto clave, el TMDA. El TMDA es el tránsito medio diario anual y es el promedio anual de vehículos que circulan por una vía registrado en diferentes épocas del año. En función de este parámetro se definen la cantidad de carriles que debe tener una ruta y es así como se define si se realiza o no una autovía.

 

Entonces, en rutas de un carril por sentido con gran cantidad de siniestros viales ¿no hay alternativa?

 

Sí, la hay. Existe una obra que implica un costo de 10 veces menor al de las autovías que se denomina “carriles 2+1”. En la práctica se trata de una calzada con tres carriles, uno para cada sentido de la circulación, y uno central que servirá para adelantar “por turnos” en uno y otro sentido. Esta alternancia se realizaría cada 5 ó 10 kilómetros. Ahí va una imagen que seguro se entiende mejor.

 

Carriles 2+1

 

Claro que lo que te conté hasta acá, es algo orientativo de lo que se puede pensar en hacer, hay muchas más opciones, pero creo que estas son las principales, más allá de eso, el objetivo es que entiendas que cuando inauguran una rotonda, un “lomo de burro” o un carril nuevo, no necesariamente es lo más efectivo, pero sí lo que más se ve.

 

Necesitamos que las personas sean las protagonistas del espacio público y que los vehículos a motor pasen a un segundo plano, así ganaremos en materia de seguridad vial, pero también en materia ambiental y en calidad de vida.

 

En definitiva, en materia vial debemos comenzar a transitar un camino diferente del que nos trajo hasta acá.

 

(*) Ingeniero Civil-Tesista en Seguridad Vial.