Tomás y Malena Correa: “desde la música intentamos atravesar la pantalla”

Los hermanos brindarán un show virtual el próximo sábado por la noche, en un cierre perfecto de la pandemia, la cuarentena y el amor por la música. Su historia con los “vivos”, la ideología musical, la paridad de género y las sorpresas de tocar en su casa.


La música sana, salva, te permite abrir un mundo de mil portales, como ya se ha cantado por ahí. No fue un año fácil, y las maneras de atravesarlo fueron varias. Para Tomás y Malena Correa, una de las maneras fue con la música. Tanto, que el colorario será un show virtual este sábado desde las 21 horas con sorteos, sorpresas y mucha, mucha música.

 

En una charla con Central de Noticias (porque de entrevista tuvo poco) los jóvenes contaron sus sensaciones y su año juntos en el contexto tan particular para el mundo entero. Tomás señaló que la idea de armar “algo juntos” venía de antes de la pandemia, pero por diversas cuestiones “no se dio”.

 

 

“Desde el Foro Olavarría nos ofrecieron tocar en el ciclo de Artistas a la Gorra Digital y pensamos en probar, llevar todo lo que hacemos en casa a la pantalla. Gustó, nos sentimos bastante cómodos, hemos tenido buenas repercusiones y comentarios”. También realizaron un show “de La Pieza que Faltaba que hicieron un festival y querían que cerremos”, y después “pensamos en armar algo propio, con más producción, que nos dé más tiempo, que podamos aprovechar el tiempo para tocar, era la idea de este show y empezamos a cranearlo”.

 

 

Además de pensar todo lo que rodea un show virtual, también habrá “sorteos con emprendedores y emprendedoras, amigos y amigas, se volvió a sumar Agustín Alfonzo a la técnica, Gonzalo Cabri en producción, armaremos videos para proyectar en el fondo mientras toquemos, y así se fue armando un show más producido”.

 

Malena fue más allá y describió las sensaciones como “raras” en torno a tocar para mucha gente en el ámbito hogareño. “En el primer vivo que hicimos, acostumbrados a subir a un escenario, era estar enfrente de una cámara, mirar la cocina de tu casa con el detergente arriba de la mesada y decís ¿qué está pasando acá? Cuando termina el tema “no esperás una lluvia de aplausos pero esperás una respuesta. Y acá es silencio total y…es muy loco. De todos modos está bueno, la gente te hace llegar el cariño a través de las redes, de los comentarios, el apoyo por historias y te hace acercar a las personas que en este momento no te podés acercar”.

 

La música

 

Nada es inocente, incluso la lista de temas que tocarán Tomás y Malena el sábado. “La mayoría son artistas que se han escuchado en nuestra casa, que siempre lo escuchaban mamá y papá (Inés Creimer y Eduardo “Chino” Correa), y siempre han estado presentes de alguna manera”. Después “siempre intentamos incorporar artistas nuevos, o escuchamos una cosa y nos vuela la cabeza, y ese tema tiene que ir”.

 

Tomás toma la palabra e incluye la política en esta cuestión, otro tema presente en la familia Correa-Creimer: “los temas que elegimos también tienen un sesgo ideológico. Primero que sean artistas latinoamericanos, que representen y sean cercanos a la realidad que nos toca vivir. También buscamos que haya paridad en los artistas que elegimos, que no sean todos hombres. Aparte de sentirnos cómodos con lo que tocamos, elegimos temas que nos interpelen y que puedan interpelar a quienes están escuchando del otro lado de la pantalla. Desde la música intentar atravesar la pantalla”.

 

 

El escenario: tu casa

 

 

Preparar un show de estas características no se asemeja, en nada, a los escenarios de los teatros o los espacios culturales. Para Tomás, “hacer el show en nuestra casa implica hacer todo. Al momento de hacer un show en vivo muchas cosas las delegas, como el sonido. Acá hay que enfocar la cámara para que quede al medio, fijarte que la conexión funcione bien, conseguir micrófonos, calibrar volúmenes, monitorear todo el tiempo, las luces, el cañón…es un día completo”.

 

Malena, otra vez, fue más allá y no dudó: “es un bardo (risas). Además el show en vivo tiene lugares destinados que cumplen la función de un recital. Acá en casa comés al mediodía y después tenés que correr todo, te fijas que el gato no se cruce por los cables, tratar de no chocarse nada (y tirar todo)”.

 

De todos modos, se pueden rescatar cuestiones positivas: “es un buen recurso para llegar a muchos lugares y es algo que hace años que se viene discutiendo. El Indio Solari hace varios años que viene planteando la posibilidad de tocar vía streaming. Drexler también, Conociendo Rusia lo mismo, es de alguna forma una herramienta para llegar a lugares donde no podés llegar”. Ante la consulta de si el streaming llegó para quedarse, la respuesta fue contundente, dado que “no hay forma de destronar al vivo, que tiene un montón de condimentos más. Es esa energía y emoción de ver al público, sentir si cantan, abrazarse, ver si gusta o no. No tenés la distancia que tenés con el streaming”.

 

“¡Totalmente de acuerdo! (risas)” agregó Malena. “Las posibilidades de acercarse son las mejores, y no de tan lejos, quizás de una ciudad cercana que no podía venir y ahora la mayoría de las personas pueden acceder por un celular”.

 

¿Con qué nos vamos a encontrar el sábado? “La idea es que este show, a diferencia de los anteriores que hicimos, que sea más completo. Queremos también transmitir con los audiovisuales, desde lo social con imágenes de fondo, cuestiones más cálidas. Que sea parte del todo, un show más conceptual”. Una música que rodea y que en tiempos difíciles, salva.