Alejandro Santillán: “no se perdió ningún puesto de trabajo con la pandemia”

El secretario general de AOMA Olavarría dialogó con Central de Noticias e hizo un repaso por la pandemia y el inicio de la “nueva normalidad”. La reactivación del sector y el esfuerzo de los trabajadores mineros en el contexto. Planteó inquietudes acerca de la llegada de L’Amalí II y también vaticinó tiempos conflictivos por la tercerización de diversas labores.


La sensación de la pospandemia aparece, más allá de que todavía no llegó la vacuna. En el medio hay una reactivación económica, los protocolos se mantienen, y aún falta un camino para volver a la “normalidad” no sólo sanitaria, sino también en materia laboral.

 

Alejandro Santillán, secretario general de AOMA, es conciente de ello y estima tiempos complejos para el sector. La lucha del gremio para sostener el empleo, de acompañar a las empresas y también para discutir derechos adquiridos. En un largo repaso en diálogo con Central de Noticias, el presente y el futuro serán claves para el sector.

 

 

De hecho recordó que se venía de un 2019 “malo, extremadamente malo”. Confirmó que había en el Ministerio de Trabajo con “desvinculaciones de 30, 40 trabajadores por empresa” y temían perder alrededor de “entre 300 y 400 compañeros, las empresas de despachar 100 camiones por día pasaron a despachar 5 o 3”. También señaló cierres como en Cerro del Águila.

 

“Veíamos un panorama malo y si faltaba algo era una pandemia. Parecía que no podíamos estar peor y esto nos modificó todo. Esperábamos un cambio de gobierno que siempre los gobiernos peronistas intentan reactivar la obra pública y generar trabajo” pero la paralización por completo de al menos una semana en marzo generó “mucho temor”.

 

Justamente, “la actividad es manipular equipos de gran porte y no son trabajos individuales, son trabajos en cadena o línea de producción o de una u otra forma tenemos que interactuar entre trabajadores” y eso generó muchas complicaciones. “Destaco a los delegados cómo han trabajado para exigir el cumplimiento de los protocolos y cómo le fuimos buscando la vuelta para volver a las plantas y empezar a producir” dijo Santillán en ese sentido.

 

 

“Nos tocó un tramo de pandemia que se llegaron a tomar determinaciones que no son gratas pero son decisiones que hay que tomar, que acompañamos y es que los compañeros cobraron una parte del sueldo. Rondaba un 60% del bruto para quienes no prestaban servicio, y para quienes sí lo hacían empezaron a cobrar un 80% y hoy hay un acuerdo que es el 83%”.

 

En este sentido, Santillán valoró que “no se perdió ningún puesto de trabajo con la pandemia”.

 

En la situación actual, el gremialista dividió en dos grandes sectores: en cal y piedra “tenemos el 99% de las empresas cobrando con bonos o tickets el 100% del salario”. Denunció conflictos con la empresa Piatti, con la que mantienen una “mala relación”. “Se vienen tomando atribuciones y se manejan como patrón de estancia. Esperamos encontrarle la vuelta y no tener que llegar a un conflicto, pero es la única empresa que no reconoce de algún modo el esfuerzo que hacen los trabajadores de salir y el miedo que todos tenemos de buscar el virus”.

 

En el sector de cemento “se hicieron buenas paritarias, más allá de que algún compañero no le gustaron los porcentajes. Es del 35% y con un bono de fin de año de 27 mil pesos por única vez, remunerativo. Eso nos da pie para seguir peleando”.

 

Admitió que la actividad del cemento “es récord en tema bolsa” y las catalogó a “pequeñas obras o aquella gente que al no poder salir de vacaciones, lo inyecta en su propia casa”.

 

“Con las empresas cementeras podemos sentarnos, podemos pelearnos un poco más, un poco menos, pero hay un diálogo” dijo aunque señaló un conflicto con Minerar, empresa que trabaja en Loma Negra: “entendemos que los trabajadores están mal encuadrados. Las paritarias iban más o menos a la par, los trabajadores de Minerar por su lucha estuvieron ganando un poco por encima. Hoy al tener dos paritarias diferentes, quedaron rezagados con los salarios de sus propios compañeros de Loma Negra. Estamos enojados, no vemos que el Ministerio de Nación mida a todos de la misma manera. Somos optimistas, queremos que escuchen a los trabajadores”.

 

 

Una de las críticas que hizo fue la diversificación y tercerización de diversas actividades generando “un corso de gremios diferentes que nada tienen que ver con nuestra actividad”. Eso genera “salarios de un 40% inferiores a trabajadores de cemento”.

 

La incertidumbre, en este pasaje de la charla, se trasladó a la situación de L’Amalí II. “Cuando arranquen esos hornos monstruosos a trabajar habrá que ver si son necesarios los hornos 7 de Loma Negra de Planta Olavarría” e insistió que con la empresa “no hay diálogo”.

 

Y fue más allá, dado que Santillán señaló que desde hace 8 años mantienen conflictos con la empresa: “si tuviéramos problemas con el 100% de las empresas podríamos decir que también hay una falla nuestra, pero tenemos buena relación con casi todas y con esta multinacional es constante”. También mencionó la situación en Barker, “que sucede también igual que aquí en Olavarría”.

 

Para cerrar, señaló que “nos pone contentos que haya inversiones mineras, pero también tener trabajadores de calidad y bien pagos. No es solo responsabilidad de la empresa, de todos modos”. Finalizó, en tanto, con una crítica a Ezequiel Galli: “tenemos un intendente que también está haciendo oídos sordos a los reclamos que históricamente hacemos, porque para Olavarría no es lo mismo tener trabajadores con buena retribución salarial que tener trabajadores precarizados”.