Un retrato de la mano de Dios, el éxito y la tristeza

El artista Marcelo Flores pinta los paredones exteriores de la cancha de Racing. Estaba decidido a incluir un homenaje a Maradona. La muerte de su ídolo aceleró la decisión: “hoy está con los ángeles”.


Sobre calle Cerrito en el cruce con Mitre se pinta por estos días un mural en homenaje a “la mano de Dios”. Es en el club Racing donde Marcelo Flores ya ha pintado dos cuadras de paredones y seguirá hasta cubrir el exterior de la cancha de fútbol.

“Soy Marcelo Flores, el doctor que tatúa” se presentó cuando Central de Noticias lo encontró el domingo al mediodía en pleno trabajo. Es un artista olavarriense, habitualmente vive en Neuquén, aunque desde el inicio de la pandemia se quedó en nuestra ciudad.

En el marco de la obra que pinta en el sector de fútbol de Racing, estaba previsto incluir a Diego Maradona. Su muerte aceleró las decisiones y, por supuesto, el trabajo. Marcelo contó la conmoción que significó enterarse del fallecimiento de su ídolo, “Diego”, y ni siquiera se atrevió a pronunciar la palabra.

“Estaba planeado pintar este mural, pero no tenía tiempo de inicio. Cuando pasó lo que pasó tomé la determinación esa misma tarde que al día siguiente lo tenía que hacer. Por pasión, por tributo, por todo. El jueves a las 8 de la mañana empecé a tirar colores, estuve todo el día” dijo. Pintar parece una forma de canalizar su tristeza.

El mural representa el momento que consagró a Maradona ante el mundo. El trabajo de Marcelo es la reinterpretación sobre la obra de otro artista y él la traduce a la pared.

“La elegimos porque es la mano de Dios. En este momento elegimos también hacerlo con ángeles porque era el momento justo de representar dos figuras, la del éxito y la de la tristeza. Hoy está con los ángeles, los ángeles lo apoyaron siempre, creo”. Hay humanidad y hay mística, como en cada momento brillante de Maradona, el mural lo rescata.

“Hacía 50 años que no se pintaban estos paredones. Salimos en pandemia, empezamos a juntar plata y surgió esto. Dentro de lo que surgió en este camino de pintar paredones, estuvo la idea de darle el tributo a Diego. La idea surgió cuando se operó, que dijimos `no va a ser el mismo Diego´” aclaró.

El plan es terminar esta obra durante esta semana y finalizar todas las paredes, hasta llegar a la entrada a la cancha al costado del arroyo, a fines de diciembre.

Durante la entrevista, una vaquita de san antonio se posó sobre la pared justo donde Marcelo pintaba. “Sacame esta foto, con el pincel. Es la naturaleza que vino a ayudarme” se alegró. Tal vez será la mística en su trabajo.