Luz verde: Instituciones locales desarrollarán el primer cultivo de cannabis

El proyecto se instalará en la Facultad de Ingeniería y cuenta con la participación de la Facultad de Ciencias Sociales, Cannabis Activa Olavarría y la Clínica María Auxiliadora. Buscan analizar y generar protocolos de cultivo, extracción y manipulación de compuestos cannábicos.


El proyecto fue aprobado por el Consejo Superior de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) y financiado por la Secretaría de Ciencia, Arte y Tecnología, y será dirigido por el director de “Universidad y Cannabis”, Dr. Gastón Barreto, y codirigido por el Dr. Marcelo Sarlingo, también integrante de la iniciativa.

 

Se busca analizar y generar protocolos de cultivo, extracción y manipulación de compuestos cannábicos; procesos que se hacen actualmente a base de conocimiento popular y cultural, para producir aceites y otros derivados que las personas consumen con fines medicinales, paliativos y terapéuticos. A través de la experimentación controlada, se apuntará a entender el comportamiento químico en cada paso y así evaluar el efecto de distintas variables sobre el resultado final.

 

El cultivo se instalará en la Facultad de Ingeniería de la UNICEN junto a integrantes de esa unidad académica, de la Facultad de Ciencias Sociales, Cannabis Activa Olavarría y la Clínica María Auxiliadora.

 

Con una fuerte impronta interdisciplinaria que busca potenciar el recorrido que cada una de estas organizaciones tiene en la temática, se reconoce la importancia de los saberes que les cultivadores informales de diversas variedades de Cannabis Sativa L han logrado acumular y volcar a múltiples modalidades de usos medicinales.

 

En principio se trabajará con dos especies de cannabis que se emplean actualmente con fines medicinales, para realizar un seguimiento cualitativo y cuantitativo de la evolución de las especies bioactivas conocidas (THC, CBD, CBN, -carifileno, mirceno, linalool y limoneno). Posteriormente se explorarán los efectos de la administración de estos derivados en pacientes que ya consumen, bajo supervisión médica.

 

Cabe destacar que la nueva reglamentación de la ley 27.350 que permite a las universidades investigar la planta, el cultivo para sí, a través de organizaciones civiles, y contempla el estudio médico clínico, abrió horizontes para avanzar sólidamente en un conocimiento articulado con todos los sectores vinculados a este escenario.