Once años después, el ex fiscal Rivero fue condenado por abuso sexual

Había asumido en una fiscalía de Olavarría en agosto de 2009 y a los pocos días fue denunciado por una joven de 16 años. Fue condenado a 3 años y 3 meses de prisión en un juicio que había comenzado en febrero en un juzgado Correccional de Azul.


El ex fiscal de Olavarría Rubén Ariel Rivero fue declarado autor del delito de “abuso sexual simple cometido mediante intimidación por la relación de poder”. El veredicto se conoció este lunes y lo condenó a 3 años y 3 meses de prisión por los hechos ocurridos en 2009.

El imputado declaró en el juicio realizado en Azul donde brindó una versión exculpatoria de los hechos, pero el juez que llevó adelante el debate, Héctor Torrens, lo descartó “por inverosímil”.

Tal como se informó en Diario El Tiempo, quedó probado que el abogado Rivero había cometido este caso de abuso sexual semanas después a que, en agosto de 2009, asumiera como titular de una de las unidades funcionales de instrucción con sede en Olavarría.

Una joven que en ese entonces tenía 16 años fue la víctima, a quien el encausado había contratado para desempeñar tareas domésticas en su casa. La mujer volvió a declarar lo sucedido en el marco del proceso oral.

Luego de varias dilaciones presentadas por 11 años, el debate pudo realizarse en un juzgado Correccional con asiento en el Palacio de Justicia de Azul. Este lunes una resolución de primera instancia por lo sucedido se tradujo en la condena para el imputado.

El proceso oral se desarrolló a puertas cerradas “por la naturaleza de los hechos y la necesidad de preservar la privacidad de la víctima”, según lo referido.

Rivero es abogado y también policía retirado de la Bonaerense que había asumido al frente de la UFI N.º 4 el 12 de agosto de 2009. Actualmente tiene 52 años, es oriundo de Mar del Plata y está domiciliado en La Plata. El hecho denunciado ocurrió el 8 de septiembre de aquel mismo 2009.

El debate se desarrolló en el Juzgado Correccional número 2 de Azul donde se sumaron testimonios y demás elementos de prueba, y finalizó con audiencias virtuales.

En la misma sentencia, el juez Torrens rechazó “los planteos de prescripción de la acción penal, incompetencia y nulidad” de esta causa que los defensores particulares y el propio Rivero habían formulado al inicio del debate.

El juicio se desarrolló con la fiscal Karina Gennuso en nombre del Ministerio Público Fiscal y con los abogados Carolina Laura Grassi y Oscar Alberto Rodríguez como defensores particulares del ex fiscal.

La condena

Teniendo en cuenta que seguramente este fallo no adquiera rango de firmeza en lo inmediato, el titular del Juzgado Correccional 2 que lo condenó en esta primera instancia le fijó al abogado diferentes obligaciones, las cuales deberán ser “de cumplimiento estricto desde el dictado de esta sentencia”, según puede leerse en la resolución.

En ese contexto, Rivero tiene que “denunciar -en el plazo de cinco días- su domicilio real y su número de teléfono celular, haciendo constar que cualquier modificación futura sobre ellos deberá ser comunicada a este Juzgado dentro de las 48 horas de producida”. Además, no puede salir del país y le fue impuesta la “absoluta prohibición de mantener cualquier contacto con la víctima y su grupo familiar”.

Tal como ocurre con personas que son condenadas por casos de abuso sexual, una vez que el fallo adquiere rango de firmeza las mismas tienen que ser sometidas a análisis para la obtención de muestras biológicas de su perfil genético, con el fin de remitirlas posteriormente al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.

En este caso en particular, el juez Torrens señaló también en el fallo dado a conocer ayer que se obtengan de Rivero muestras para tal fin.