Pueblos olvidados: siempre se repite la misma historia

 

Por Gladys Ramón (*)


Un  déjà vu o volver a entrar en el clásico dicho de todo en la vida vuelve una vez más. Han pasado más de 8 años donde vecinos se han vuelto a unir para reclamar derechos y obligaciones que un funcionario debe cumplir. Sufrir acusaciones tales como: “están haciendo política” o “atrás de ustedes hay un político”, cansa y enoja mucho.

 

El pueblo despierta cansado de tantos atropellos, de tantas chicanas y falta de respeto y quizás sí es política pero no la que usan ellos que cuando llegan al poder se olvidan de que gracias a los vecinos están donde están… tan rápido pierden la empatía e ignoran nuestros pedidos, sin concedernos un dialogo… al movilizarnos o reclamar, a veces intentan mostrarnos como los malos de la historia, cuentan su versión de los hechos donde la victima pasa a ser el Estado.

 

No me canso de luchar, miro a mi hija a mis sobrinas, a esta nueva generación y como todos, queremos dejarle un mundo mejor porque son el futuro, darle herramientas de lucha y hablo de usar todos los recursos que tenemos para llegar a ellos, nuestros representantes. Siempre digo sin bandera política, sin faltar el respeto, les enseño a gritar en forma de papel de compromiso y jamás temer.

 

Y sí, puede haber represarías, las viví y vivo en carne propia, pasando desde luchar por terrenos y conseguirlos y para mi nada; de querer trabajar y que se cierren las puertas, de presentar proyectos para brindarles una mejor calidad de vida a nuestros jóvenes y que te lo rechacen e ignoren, vivir la discriminación continua por el solo hecho de alzar la voz y reclamar por lo justo.

 

Aun así, nada me saca las ganas de luchar, al contrario, voy a hacerlo siempre donde vea que nos faltan el respeto como sociedad, como persona levantaré y activaré con ayuda del pueblo, la lucha y los reclamos por una justa forma de distribución y aceptación de cada pueblo en este partido (Olavarría), porque la unión hace la fuerza.

 

Nunca olvidare las palabras que un candidato ganador dijo a la gente “si ustedes ven que yo cambio sepan siempre decírmelo”… se lo dije y su respuesta fue “así es la política”. Bueno, mi política será siempre luchar por lo justo, por lo que merecemos como ciudadanos, sé que molesta, pero es tan fácil evitar llegar a esto si cada uno cumpliera su rol como debería ser.

 

Si hay algo que en estos años aprendí es a ser resilente.

 

 

El lunes pase un día triste, llegue al HCD con la ilusión de que nos iban a escuchar, que venir de un año tan malo nos iba a dar la posibilidad de terminarlo con una sonrisa con una esperanza…

 

Solo queríamos que nos escuchen… tan poca empatía nos roba la ilusión de sonreír y brindar porque nos iban a tener en cuenta al rever ese bendito presupuesto. Era tan fácil pensar en el vecino…

 

Como se puede, volviendo a esta eterna lucha, pero feliz porque la juventud, las nuevas generaciones se hacen eco de esta… las localidades y los barrios también.

 

Es a veces duro que te tilden de “revoltoso”, pero peor sería callar, bajar la cabeza, someterse al abuso del poder, temer a las represarías, bajar la voz… acá por las venas corre sangre, la tibieza aun no me ha tocado…tíldame o tíldanos de lo que quieras, llénense la boca hablando mal de todo aquel q se les enfrenta, el que reclama, porque si algo aprendí es q todo en esta vida vuelve, se paga de una u otra forma.

 

Un día a fines de diciembre comenzó una lucha por una ruta donde moría mucha gente y el pueblo se unió, reclamó y golpeó todas las puertas con respeto y sin bandera política, sí con una, la de ” quiero seguir vivo no quiero morir”… También supo sobrellevar la carga del maltrato del poder y aun así se logró el objetivo.

 

Y ahora nuevamente volver a transitar por esto cuando ya vieron el diario de ayer, cuando sabes lo que pasa cuando la gente se une, lo que llega a conseguir… será que llegando al poder el ser humano cambia de una manera que no le permite ver a su par o que el ambiente que lo rodea le tapa la mirada, le inventa una realidad distinta al que vive un simple ciudadano… transitar sus calles, tomarse una vez al mes un día para recorrer el estado del lugar donde vivimos o darle un día para los que nos representen puedan charlar, si se complica visitar una localidad.

 

Cuantas cosas se evitarían si solo se diera un tiempo de atención al que los votó. Pero lo más fácil es decir … “que los vecinos reclamen es política”, “está armado por un puntero político”… claro, si así llaman a un niño que quiere tener su localidad en buenas condiciones; a un adolescente que quiere un lugar para poder seguir capacitándose; a un abuelo que quiere llevar a su nieto a una plaza con pastos cortos y juegos arreglados; a un laburante que la rema todos los días en el trabajo para que su auto no se rompa por el estado de las calles… y si, somos todos políticos y formamos el partido “queremos vivir dignamente, queremos una localidad en condiciones”.

 

¿Acaso es un delito, estamos atentando contra la democracia? Hoy me queda claro que de seguro nos tratan de golpista, de gente tonta que no saben qué reclaman, que somos tan ignorantes de que seguro un partido político nos da letra… padecen de falta de tacto, subestiman, maltratan y ejercen abuso de poder.

 

(*) Vecina de Loma Negra.