Aborto legal: la llama verde también se encendió en Olavarría

Cientos de mujeres se reunieron en el paseo Jesús Mendía para acompañar la vigilia que se lleva adelante en distintas ciudades del país mientras se debate el proyecto IVE en el Senado. Fragmentos de una jornada de lucha. ¿Será ley el año de la pandemia?.


Mientras el Senado debate la aprobación o no del proyecto IVE, miles de mujeres salieron una vez más, a las calles. En Olavarría la manifestación se concentró en el Paseo Jesús Mendía donde se realizaron distintas actividades: música, pañuelazo, proyecciones, marcha y vigilia.

 

Este martes, las mujeres volvieron a poner la voz y el cuerpo para gritar por el aborto legal. Las hijas, las madres, las abuelas. La revolución de las jóvenes, de las viejas, de las nietas. El pañuelo verde concentrando otros pañuelos, el blanco, el violeta, el naranja, el multicolor.

 

 

La militante feminista Florencia Caro resaltó la alegría de “encontrarnos en estos espacios de lucha” y recordó lo sucedido en el 2018 cuando la Cámara Alta rechazó el proyecto presentado en ese entonces: “demostramos que no íbamos a dar un paso atrás, habernos mantenido en las calles a mí me llena de orgullo”.

 

“Sentimos un poco un legado de nuestras ancestras, de todas esas mujeres, de nuestras abuelas que abortaron en la clandestinidad”, contó Caro.

 

Para Florencia Caro, este año “hay otro clima” ya que “tenemos un Ministerio de las Mujeres, tenemos Ministerio de Salud nuevamente, este proyecto se acompaña con el proyecto de los Mil Días”.

 

 

¿El aborto legal se aprobará el año de la pandemia?

 

Caro reconoció que este 2020 fue muy duro y como pasa en toda crisis, las mujeres siempre lo pagamos de otra forma, con nuestros cuerpos, pensando en las miles y miles de mujeres que atravesaron una cuarentena encerradas con el hombre que las violentaba, con todas aquellas que requirieron o que necesitaron una interrupción de embarazo en un contexto de pandemia, todo fue mucho más complicado”.

 

“Poder cerrar el año con una victoria de estas características nos daría un aire fresco para encarar el 2021, y las luchas que tenemos por delante”, concluyó.

 

 

Eugenia del Campo, es una de las referentes de la Red de Socorristas Olavarría y habló de la “épica feminista” que está siempre.“Estuvo bajo la tormenta, estuvo en el 2018, estuvo estos años hasta ahora”.

 

“No se me ocurre como alguien puede decirle no al deseo imperioso de una mujer de trazar su línea de vida, no se me ocurre, me parece atroz todo lo que hemos estado viviendo estos años, indicó.

 

Eugenia del Campo habló “como feminista, como parte de grupos minoritarios, con pocos derechos reconocidos”. Sabe de luchas y destaca que es solamente en las calles donde logramos el reconocimiento de nuestros derechos. Solamente a través de la visibilización, porque nadie que esté acomodado, con privilegios, ve las necesidades de los que no, de las que no”.

 

“Hubo que hacer ruido, hubo que molestar, hubo que ser las feminazis que nos están endilgando, hubo que ser la voz y lo hicimos”, afirmó.

 

 

En las calles

 

Las noches de militancia, pegando carteles, con frio, con miedo al principio, desatadas después. Todo eso se hace presente en el centro de la ciudad. Nos escucharon, nos vieron, empezaron a atender a sus hijas, a sus propias historias, porque algo que atraviesa a nuestra sociedad es esa hipocresía: ‘Esto no se hace, ahora lo hago yo porque es estrictamente necesario, pero después no se tiene que hacer’”, señaló del Campo.

 

Para Yessica Almeida de la Plenaria de Trabajadoras, “es un día histórico, las posibilidades están, pero las presiones también están”.

 

 

La aprobación sería algo positivo dentro de este año tan nefasto. Tenemos ajuste, más del 50% de los niños y niñas viven en la pobreza, los despidos crecen, el desempleo crece, la inflación crece, la situación económica y sanitaria del país es terrible”.

 

“Cerrar un año tan tremendo y tan duro con esto es totalmente un logro, una conquista, por lo menos algo positivo por lo que brindar y festejar el 31 a la noche. Es como una bocanada de aire fresco entre tantos golpes bajos, concluyó.