“No es alegría, pero da fuerzas”: las Estrellas Amarillas estarán en los exámenes de conducir

“Me agarró un escalofrío”, narró Gustavo Spaltro, al conocer que las estrellas amarillas srán parte de las pruebas para poder sacar el carnet habilitante, tal cual fue expuesto este martes en el Boletín Oficial bonaerense.


“No es alegría, pero nos da más fuerzas”. Le cuesta hallar las palabras, no es para menos. Se trata de Gustavo Spaltro, actualmente director de Control Urbano municipal, pero conocido en la ciudad principalmente por Estrellas Amarillas, esa gesta de la que jamás hubiera deseado ser parte, tal cual aclara una y otra vez. Es que no hay que olvidar que la historia se inició a partir del dolor más fuerte que una persona puede sentir, como lo fue la muerte de su hija en la denominada tragedia de la combi.

 

El pasado mes de septiembre se cumplieron 12 años de ese hecho, el testimonio de Spaltro y el padre de Matías Cabrera, otra de las víctimas fatales

 

Junto a su cuñado, Marcelo Erretegui, supieron convertir esa herida que jamás cerrará en amor y, más aún, en aprendizaje y concientización, para que nadie más deba pasar por lo que ellos padecen. Vale destacar que Estrellas Amarillas se inició a nivel de país hace ya más de una década en la provincia de Córdoba, también a partir de la conmemoración de un padre a su hija, quien murió en un siniestro vial.

 

Julio Ambrosio fue quién comenzó la iniciativa que desde el 2012 fue replicada en Olavarría por Spaltro y Erretegui como principales referentes. A la fecha llevan pintadas 158 estrellas, entre las que se enumeran inclusive algunas que fueron demarcadas fuera de los límites del partido, pero siempre en recuerdo de olavarrienses.

 

Años atrás Spaltro pudo llevar una imagen con la foto de su hija en una estrella amarilla a las puertas del Vaticano. Foto Facebook Gustavo Spaltro

 

En marzo del año pasado la Dirección Nacional de Vialidad emitió una resolución en la que se incluyó a las Estrellas Amarillas como parte de la señales a ser identificadas por las personas que quieran sacar la licencia de conducir. Este martes, 10 meses después, la Provincia de Buenos Aires adhirió y las sumó a los exámenes bonaerenses, tal cual puede verse en el Boletín Oficial.

 

“Dicho símbolo no sólo es un reconocimiento a las víctimas y sus familiares, sino que es un elemento que fomenta la responsabilidad con la propia vida y la de los demás, al buscar concientizar sobre los lugares donde suelen suceder siniestros viales”, puede leerse en los considerandos de la resolución firmada desde la Dirección de Política y Seguridad Vial bonaerense. “Es una obligación de la sociedad tomar conciencia y conocer, en su mayoría, que los siniestros de tránsito no son casos fortuitos, sino que obedecen a factores humanos y por lo tanto pueden ser evitados”, se añade en el mismo apartado.

 

Foto Facebook Gustavo Spaltro

 

“Incorporar la simbología de “Estrella Amarilla” como contenido básico en los cursos y exámenes previstos por la legislación para la obtención de las licencias de conducir”, se detalló en uno de los últimos párrafos, como antesala a la parte resolutiva, en la que se imparten directivas a todos los organismos y entidades pertinentes para la puesta en marcha de la nueva normativa.

 

“Un escalofrío”

 

“Es un logro, no deberíamos estar orgullosos que las Estrellas Amarillas sean una señal de tránsito, pero las cosas están dadas así”, señaló Marcelo Erretegui ante la consulta de Central de Noticias.

 

“Me agarró un escalofrío”, reconoció Spaltro, quien recibió la novedad por pares azuleños. Primero fue incredulidad, ya que la novedad a nivel nacional no era nueva, pero una vez confirmado lo vio como “un reconocimiento a la víctima y familiares, pero también para concientizar”.

 

“Yo miraba los libritos”, agregó en alusión al material que se entrega a los aspirantes a sacar el carnet. Mezcla de ansiedad con incertidumbre sentía al no ver la Estrella Material entre la señales de tránsito. “Te podrás imaginar”, sintetizó cuando la consulta avanzó acerca de cómo será verla esos libros. “Desde el 2012 venimos luchando. No es alegría, pero nos da más fuerzas”, finalizó.