El cultivo de cannabis llega a la Universidad para sumar conocimiento y acción

Febrero será un mes clave: las facultades de Ingeniería y Ciencias Sociales junto con la Asociación Cannabis Activa y la Clínica María Auxiliadora harán juntas la plantación experimental de cannabis. Un proyecto de cuatro etapas que incluye a diversos actores de las comunidades académicas y civiles para su realización.


Luciana Pedernera – Agencia Comunica

 

Nuevo año, nuevos desafíos. El Dr. Gastón Barreto de la FIO junto a Marcelo Sarlingo de Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) vienen realizando un trabajo en conjunto hace varios años por lo que “este proyecto es la culminación de un conjunto de actividades que venimos realizando desde el 2016”.

 

La Asociación Civil Cannabis Activa en Olavarría, es quien agrupa a cultivadores de cannabis que hace varios años desarrollan el cultivo para usos medicinales. Allí se acerca gente buscando una respuesta sobre el cómo cultivar o donde es posible conseguir derivados de cannabis, por lo que desde la asociación hay un acompañamiento otorgando información segura. Por su parte, Emilio Hurtado, parte de Cannabis Activa destacó este proyecto como increíble ya que tienen la posibilidad de “encontrar de poder investigar tranquilos y hacer un relevamiento de datos ordenados”, además del reconocimiento al conocimiento empírico.

 

Cannabis y Universidad es un proyecto que compromete a varios actores sociales por lo que busca un trabajo en conjunto y coordinado. El Dr. Barreto resaltó el valor al conocimiento empírico, necesario “para poder emular eso que sucede socialmente en el uso terapéutico, dentro de una plantación experimental y poder acompañar. Buscando que los resultados den certezas a un montón de incertidumbres que hay en el uso cultural muchas veces”.

 

 

Una vez iniciado el proyecto de siembra en un espacio cerrado de la FIO, donde por reproducción asexual (esquejes) se trabajarán dos variedades de cannabis que se utilizan bastante en la ciudad, los pasos a seguir son analizar sus avances. En base a esos resultados, acompañar lo cultural y social, que comprende la alimentación de una línea de investigación y de desarrollo de materiales para liberación controlada. Emilio Hurtado y Horacio Citati, ambos miembros de Cannabis Activa, serán los encargados de asesorar y de llevar adelante el cultivo y sus cuidados.

 

Desde su lugar, el Dr. Gaston Barreto explicó que buscan trabajar coordinadamente con una mesa local que hay establecida en el Honorable Concejo Deliberante y que integran. Allí existe la posibilidad de presentar un proyecto en conjunto con el Laboratorio de Producción Publica de Medicamentos.

 

Barreto expresó que “lo estoy dimensionando con muchas ganas como un cultivo experimental que pueda llegar a derramar en un escalado para generar una producción del punto de vista soberano y de acceso a la salud”. Aunque aún están en fase cero, las ganas están y entiende que en este aspecto todo dependerá de otros actores y factores que los exceden.

 

 

El rol de las Ciencias Sociales en el recorrido de este proyecto tiene que ver con trabajar las diferentes formas de conocimiento, con el objetivo de generar una armonía entre lenguaje científico y conocimientos populares que no están sistematizados. El Dr. Marcelo Sarlingo sostuvo que “hay muchísima gente que sabe cómo trabajar con el cannabis, pero por las políticas represivas que ha tenido la Argentina, ese conocimiento no llega a los laboratorios ni al ámbito de las Universidades”. En el país desde 1929 hay una legislación que considera un delito el consumo de cannabis, en este contexto el Dr. Sarlingo señaló que “en los últimos años se desarrolló un mercado en internet que es muy inseguro y que no tiene posibilidades de ser regulado en este momento”.

 

Además, este proyecto acompaña a que se pueda entender racionalmente cómo es el trabajo que hacen las personas que cultivan y que hacen el uso medicinal de cannabis, las ciencias sociales son parte del proceso de deconstrucción de un conjunto de prejuicios e ideas asociadas a que este tipo de prácticas están relacionadas con la delincuencia. Con el resultado de este proyecto, se busca articular con otros aspectos que ya están en marcha y desde la medicina con la concepción de que el uso de cannabis puede ser generalizable a un conjunto de patologías se busca que estos conocimientos puedan formar parte de la curricular de los estudiantes de medicina en su proceso de formación.