La ciudad del futuro

Por Marcos Pascua (*) 


¡Hola! ¿Cómo estás?, gracias por leer esta columna, ya sea si lo venís haciendo hace varios domingos o si es la primera vez. Es necesario que podamos hablar de seguridad vial, dar los debates que las sociedades modernas necesitan plantearse para dejar de perder vidas en el tránsito. Hoy vamos a hablar de las ciudades del futuro, o al menos de un modelo de ciudad en la que a mí me gustaría vivir.

 

Claro que estamos muy lejos de reemplazar nuestros vehículos por naves como la de Los Supersónicos, tampoco la solución serán los autos eléctricos o autónomos, el futuro necesita planificación, voluntad política, un cambio cultural y acompañamiento social. Bueno, dicho así parece difícil.

 

Reducción de la velocidad

 

Bueno, debe ser la enésima vez que menciono la velocidad, es que es uno de los mayores problemas en nuestra sociedad en general y en Olavarría en particular. Por empezar, se debe dar una señal clara en este sentido y la evidencia señala que reducir la velocidad de circulación en calles a 30 km/h y en avenidas a 50 km/h no sólo salva vidas, reduce las consecuencias de un siniestro vial, sólo porque se circula más despacio.

 

Teléfono para quienes legislan.

 

 

Controles de velocidad

 

Claro, con legislar no alcanza, es primordial controlar. Sí, los tan odiados radares, fijos y móviles, de esta manera en los cruces más peligrosos o donde más siniestros ocurren como consecuencia del exceso de velocidad se pueden colocar radares fijos, mientras que en otras zonas se puede controlar con radares móviles, con penalizaciones económicas y por tiempo.

 

 

Infraestructura

 

No, no hablo de reductores de velocidad, existen opciones que no apuntan a dañar al automóvil y son más efectivas, como obras que estrechan calzadas u otras opciones como las “supermanzanas”, de estas últimas ya hablamos en una columna anterior. Si hablamos de estrechar carriles, podemos destinar ese espacio a la creación de carriles exclusivos para bicicletas, carriles exclusivos para el transporte público, estacionamientos para bicicletas, áreas peatonalizadas, zonas seguras para el cruce de peatones o dársenas.

 

 

 

 

Rediseño de las ciudades

 

Las ciudades del siglo XX fueron diseñadas para los autos, olvidando que en las ciudades también circulan bicicletas, personas a pie o el transporte público. Es necesario repensarlas para dar prioridad a formas de circular más seguras, sostenibles e inclusivas, si el modelo actual hace que cada año se pierdan millones de vidas, tal vez debamos repensar el modelo, tal vez sea necesario generar espacios para otras opciones. Desde carriles o calles exclusivas para bicicletas o peatones, a limitar los horarios de ingresos con automóviles a las zonas de mayor afluencia, controlar la velocidad, limitar la circulación de aquellos vehículos que tantos problemas nos traen.

 

Además, si queremos generar ciudades inclusivas tenemos que incluir en esa planificación a niños y niñas, a las personas mayores, a adolescentes, porque vivimos en ciudades para adultos pensadas por adultos, con el objetivo de que el espacio público sea un lugar de encuentro para cualquier etapa de nuestras vidas.

 

 

Otros beneficios

 

Adoptando estas medidas, no sólo se reducirían las consecuencias de los siniestros viales, también se reduce la contaminación ambiental, la contaminación acústica y mejora la calidad de vida de las personas.

 

¿Qué te parece esta idea?

 

A mí me parece que vale la pena animarse a vivir en mejores ciudades, después de todo, es donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo.

 

En 15 días nos volvemos a leer.

 

(*) Ingeniero Civil-Tesista en Seguridad Vial- Promotor Comunitario de Seguridad Vial