Justicia por Úrsula: otra vez, el grito de Ni Una Menos recorrió las calles

Cuando todo falla, las muertas son las mujeres. En Olavarría, una nueva manifestación denunció la violencia machista que se lleva la vida de una mujer cada 20 horas en nuestro país. Denunciaron la violencia institucional y demandaron al Estado políticas concretas.


Este miércoles en el Paseo Jesús Mendía se concretó una manifestación para pedir justicia por Úrsula Bahillo, la joven de 19 años asesinada a puñaladas en la localidad bonaerense de Rojas por su ex novio y policía bonaerense, Matías Ezequiel Martínez, quien se encuentra detenido.

 

A pocos meses del sexto aniversario de la primera marcha bajo la consigna Ni Una Menos, agrupaciones feministas de todo el país salieron a las calles a pedir justicia y a denunciar los 42 femicidios que se cometieron en los 41 días que van del año. Sí, más de un femicidio por día en el país.

 

La angustia reinante en el paseo céntrico de la ciudad se hizo notar. Entre las presentes se encontraba Norma Zurita, mamá de Valeria Cazola y abuela de Valentina. Ambas víctimas de femicidio. “Por dentro estoy destrozada. Por favor, pidan ayuda”, alcanzó a decir.

 

 

El femicida de Úrsula tenía 18 denuncias realizadas por la joven. Además, contaba con denuncias previas de otras víctimas de su violencia, incluyendo una causa por abuso.

 

“Es una locura tener que estar todo el tiempo en la calle, recordándoles que no nos tienen que matar”, señaló la militante feminista Florencia Caro en el marco de la convocatoria local. En diálogo con Central de Noticias destacó las redes que se generan entre las mujeres porque “quienes tienen que protegernos no lo hacen, o lo hacen de forma negligente”.

 

 

Caro habló de una clara necesidad de “reformular las políticas de Estado vigentes” pero no desde una generalidad sino desde ejes precisos: “es tiempo de indicar y revisar particularmente cuáles son los eslabones que están fallando en la cadena dentro del abordaje”.

 

Este caso demuestra con una claridad que hiela la sangre, que cuando todo funciona mal, terminamos muertas.

 

Florencia Caro señaló la formación de la policía, la falta de formación en género que tienen muchas comisarías, la mirada históricamente machista, verticalista y patriarcal de la justicia y el llamado de atención realizado a legisladores y legisladoras sobre la necesidad de reformular las leyes.

 

 

“Cada 20 horas nos arrancan a una compañera”

 

Durante el encuentro se pusieron de manifiestos las cifras de la violencia machista en nuestro país. Además, se señaló la responsabilidad directa del Estado por su falta de acción en casos como este, donde los femicidas son parte de las fuerzas de seguridad.

 

Es más, este miércoles la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, aseguró que “no nos alcanza con indignarnos, vamos a buscar las responsabilidades” y resaltó que el Poder Judicial no cuenta con perspectiva de género, luego de que se comprobó que la víctima denunció en reiteradas ocasiones a su agresor.

 

 

Yessica Almeida, militante del Partido Obrero indicó que la sensación es de “bronca” y detalló que “venimos hace años gritando Ni Una Menos y denunciando al Estado y a todas las instituciones”.

 

El femicidio de Úrsula es “una nueva cachetada” que devela que estamos ante un Estado femicida que no destina ningún recurso, a pesar de que son conscientes porque han creado organismos, y sin embargo estas cuestiones parecen pasarle por el costado”.

 

 

“Nuestra lucha está en las calles”

 

Soledad y Nuria, son integrantes de Casa Popular Valeria, un lugar de lucha, construido por mujeres atravesadas por la violencia y por el dolor. Ellas vivieron “en carne propia” la pérdida de una compañera y se hicieron presentes en la manifestación porque “nuestra lucha está en las calles”.

 

Contaron que el pedido de formación en las instituciones es constante: “en nuestra ciudad venimos pidiendo formación territorial en promotores y promotoras de violencia para poder saber dónde hay que denunciar, cómo denunciar en caso de que el violento pertenezca a las fuerzas”.

 

Hay una red que se dedica a encubrir y a tapar cuando las personas pertenecen a las fuerzas. Esto no es una sensación, es una verdad.

 

 

Por último, aseguraron que no van a dejar de pedir “que el Estado y que las personas que deben tomar parte, se hagan cargo. Queremos que las pibas sean escuchadas, en cada lugar y en cada sector del país”.

 

La manifestación recorrió las calles de la ciudad. En un alto frente a la Comisaría de la Mujer, leyeron los nombres de las mujeres asesinadas este año. Úrsula pidió ayuda y no alcanzó. El Estado es responsable de su muerte y llegó, una vez más, tarde. ¿Cuántas más deberán pagar la impunidad con la que cuentan los violentos?.