Homenaje al “Negro” Moreno: “Acá, durante la dictadura, los silencios aturdían”

Lo dijo Matías Moreno, secretario de Derechos Humanos de la Provincia e hijo del abogado laboralista asesinado durante la dictadura. La delegación local del Ministerio de Trabajo, ya cuenta con una placa que recuerda la figura de Carlos Alberto Moreno.


Un emotivo homenaje a Carlos Alberto “Negro” Moreno se concretó este jueves en la delegación local del Ministerio de Trabajo. Fue descubierta una placa con el nombre del abogado laboralista detenido desaparecido durante la última dictadura cívico militar.

 

Si bien, el decreto que da marco a la placa y acto fue firmado hace tiempo atrás, la pandemia impidió realizar el reconocimiento de manera presencial hasta esta jornada.

 

El acto contó con la presencia de la ministra de Trabajo, Mara Ruíz Malec, y el ministro de Justicia, Julio Alak. También estuvieron sus hijos, Martín y Matías Moreno, secretario de Derechos Humanos de la Provincia.

 

Entre el nutrido grupo de asistentes se encontraban Carmelo Vinci, de la Comisión por la Memoria, el subsecretario de Minería Federico Aguilera, el diputado provincial César Valicenti, el secretario General de AOMA Olavarría Alejandro Santillán, el titular del Colegio de Abogados Gastón Argeri, concejales, referentes de Suteba, trabajadores mineros, entre otros.  

 

 

Matías Moreno, secretario de Derechos Humanos de la Provincia e hijo del “Negro” Moreno, dio uno de los discursos más sentidos durante el acto. En primer lugar, agradeció al gobernador Axel Kicillof la firma del decreto que homenajea a su padre y también la conmemoración idéntica en Mar del Plata a la memoria de Norberto Centeno, otro abogado laboralista que fue asesinado en la dictadura.

 

“Venir a Olavarría es venir a nuestra casa”, aseguró e hizo hincapié en la figura de su abuela “una mujer que tuvo que sacar agua de las piedras, después de lo que fue y de lo que se pasa en estos lugares que son muy diferentes a los centros urbanos”.

 

“Acá, durante la dictadura, los silencios aturdían”, aseguró y la frase quedó latiendo en la puerta del edificio de la calle Coronel Suárez.

 

 

Recordó el amor de Moreno por su familia, por los trabajadores mineros y por esta ciudad. Además de padre, hijo y abogado, “era parte de una generación que hoy nos convoca día a día a afrontar las dificultades y las incomodidades que implica la política, sabiendo siempre que cuando uno vuelve cansado o desesperanzado, piensa en esos 30.000 compañeros desaparecidos que nos dan el insumo para poder seguir trabajando”.

 

Luego, valoró “la lucha obstinada” de Carmelo Vinci, un militante histórico de los derechos humanos y aseguró que el proceso de Memoria, Verdad y Justicia que se vive es “gracias a esa lucha de los organismos y gracias a ese presidente, ese flaco desgarbado que vino del sur y que asumió la decisión política de transformar las demandas de derechos humanos en políticas de Estado”.

 

 

“Además de la violencia ejercida por las fuerzas armadas, se vio claramente y se demostró que el secuestro ese 29 de abril del 77 existió por los juicios que mi viejo ganó en defensa de la salud de los trabajadores mineros de la fábrica Loma Negra”, concluyó.