“Un día nos encontraremos en otro carnaval”

En febrero se respira música, momo y murga. Atravesada por una pandemia, con la ilusión de volver a las calles, esta fecha se vuelve distinta. Escriben para “Mi Palabra”, los y las integrantes de una agrupación carnavalera histórica.


Por Mutual de Arte Popular Murga Arrebatando Lágrimas 

 

No hay posibilidad de que “Mi Palabra” sea una sola o tenga un solo dueño.  Ahora y desde hace poco más de veinte años es nuestra, de ustedes, de algunes y aunque al oyente o lector le suene contradictorio es mía con la pícara manía de que siempre es de todes. 

 

Sentir que lo mío pertenece a otre y que tal pertenencia no tenga ninguna relación al sentido de propiedad privada es maravilloso, eso me enseñó nuestra murga en sus caprichoso camino de construir y construirse en Carnaval, ser y existir para que otres sean y existan…entonces existimos, resistimos y sonreímos.

 

Mis palabras son Murga -Carnaval y el histórico febrero que es el camino a una especie de altar, casi litúrgico donde invocamos en nuestro ritual a ese otre superior que llamamos Momo, Moma, una manera de materializar el imaginario del carnavalere. Es una mezcla de historias de vida, de presentes que mañana serán pasados y de pasados que nos sostienen para construirnos en el mañana.

 

Murga y Carnaval desde Arrebatando Lágrimas ha sido un largo camino de aprendizajes que se reconfiguran día a día. Arrebatando ha tenido la osadía de soñar en el 1999 lo que en sus veintiún años ha experimentado: una agrupación capaz de dar lugar, construir, crecer, compartir, luchar, debatir, buscar bajo la consigna maravillosa que esconden cuatro letras, hacer siempre desde el ARTE.

 

 

Lleva en la memoria de su estandarte la historia reciente, de haber tomado la iniciativa junto a otres actores sociales como artistas plásticos, teatristas, artistitas callejeres, músiques y muchas personalidades de la ciudad de devolverle el Carnaval gratuito, popular, diverso e inclusivo a la ciudad de Olavarría. Así fue entonces que esta propuesta cultural fue multiplicándose año tras año desde 1999 y fue floreciendo en nuevas propuestas e identidades. Sentimos mucho orgullo de ser un puente más en la historia para que otres encuentren su lugar de existir, expresar y transformar.

 

Ser Murga y Carnaval en Arrebatando Lágrimas es responsabilidad, compromiso, debates, mucho cuerpo, horas enteras de vida. Ser Arrebatando es encontrarse con un posible proyecto de vida, profundo y complejo donde lo individual se diluye para convertirse en colectivo, solidario y esa es una lucha diaria, dura y necesaria.

 

Arrebatando es un modo de vivir, una elección que nos conduce a Carnaval, ahí nos encontramos, lo habitamos y reencarnamos de las maneras más diversas, complejo acto de entrega en donde el arte murguere desplega todas las fuerzas, los textos, las manifestaciones personales en creaciones colectivas, momentos de sinergias cueles  se interpretan  con la fuerza de la danza y la música, con el impacto de siluetas de cuerpes intervenidos, de elecciones estéticas que son el producto de sintetizar el pensar de un pueblo, la necesidad de un grito ante lo injusto, la manifestación de una necesidad, la incansable búsqueda de justicia  y memoria.

 

Habitamos y desarrollamos preguntas, nos interpelamos para interpelar. Arrebatando es aprendizaje, nuestro motor, es nuestro propio co-existir como manifestación popular que adquiere la capacidad de transformar, de nuevas posibilidades. Esta agrupación ha podido desarrollar su propia palabra para que sea de todes. Es decir, su propia teoría, un hacer particular que encarna una pedagogía popular del aprendizaje para componer un andamiaje plural y diverso. Dar y generar lugar, la pertenencia se construye en descubrirse, en potenciar y vivenciar el desarrollo de la creatividad en sus integrantes y que los mismos logren una producción grupal.

 

 

Es así, que en cada une existe el lugar para MI Palabra que se expresa en un dibujo, a veces en una melodía, otras en el baile, por momentos en silencios, otras en risotadas, también en papel picado, letras de canciones, debates, tensiones, fracasos y nuevos amaneceres. Arrebatando es un desafío día a día, es la puerta para un sinfín de personas que buscan dentro del lenguaje murguere nuevas formas.

 

Así se ha construido nuestra identidad, de la mano de las memorias de viejos carnavaleros, con los relatos de los que ya no están pero que perduran en el recuerdo de sus textos, fotos e historias. Es nuestra responsabilidad no olvidar. Arrebatando ha elegido una forma de hacer murga que se escapa a las definiciones existentes, se atreve a caminar por un sentir y hacer murguere que sea versátil, siempre creativo y capaz de convidarse con otros lenguajes y posibilidades de expresión.

 

Durante los años 2003, 2004 y 2005 insistíamos en el proceso de trabajar y ser parte del Estado como política pública cultural. Se elevaron proyectos a Intendentes a través de su secretario de Cultura y poco a poco se lograron avances significativos que derivaron en fiestas populares, corsos oficiales. En la actualidad seguimos luchando para que el género murga en sus múltiples y posibles manifestaciones, logre el apoyo y sea considerado parte de la cultura local.

 

El hoy de Arrebatando acontece en todo su proceso de adquirir y ser una necesidad de sus integrantes, de su sociedad, intentamos ser siempre Justicia, el grito de Ni una Menos, Pan, Techo y Trabajo, Memoria, Distribución de la riqueza, Justicia ambiental, Igualdad de oportunidades, una búsqueda sin fin para el camino a la dignidad. Todo lo nombrado y mucho más es nuestra palabra, nuestra murga y la manera de vivir el Carnaval y bajo el cobijo de todo aquello que se encuadre en los derechos humanos, nuestre arte murguere es sinónimo de derecho y de responsabilidad y creatividad.

 

Y entonces la Murga nos conduce más allá de Carnaval, estamos siempre, porque es nuestra manera de vivir, nos escapamos de febrero para siempre pintarnos la cara, alzar nuestra voz, saltar al infinito y transformar todo lo que requiera ser convertido y resinificado.

 

Todo en Arrebatando Lágrimas es cuesta arriba y sinuoso. Los recursos son los que podemos generar y trabajamos en conjunto con el Estado para lograr subsidios, experiencia valiosa y necesaria que ayuda a enfocarnos más en los procesos artísticos y nos alivia por momentos de cómo sobrevivir para sostenernos.

 

Les integrantes no son solo los que se ven en una presentación, son quienes escriben, quienes cosen, quienes nos facilitan vehículos, quienes aplauden de manera tan afectuosa nuestre pasar por diferentes escenarios.

 

En este febrero decimos ¡L@cura es el Carnaval! Jugando con nuestro siempre Carnaval de Locura y la Cura ante este momento tan complejo que por momentos la pandemia nos quiso conducir a la soledad, a la incertidumbre, momentos en que todo recrudeció y vivimos como todas las necesidades y deudas sociales afloraron sin pausa y nos colman aún por momentos en angustias y desesperación.

 

 

Arrebatando se reconfiguró, entendimos que el cuidado del otro y propio era la consigna, pero no la quietud. Nuestros ensayos pasaron a organizar la olla de merenderos, de familias compañeras. Nuestre arte convivio entre la virtualidad, las acciones en cada hogar, en intervenciones con menos personas. En sorpresas en hogares que lo necesitaban. Apelamos a nuestra historia, a revivir momentos, a realizar máscaras, banderines, dibujos para regalar y regalarnos momentos de amor, de sostenernos.

 

Este arte muchas veces marginado, no comprendido, arte que no suele ser entendidos por academicistas, este arte que se configura en el género Murga, este arte también nos salvó, nos propuso, nos contuvo y se transformó en esperanza, lucha y resistencia.

 

Seguimos cuidándonos, haciendo desde la conciencia solidaria, interviniendo los espacios de diferentes maneras. La murga y su arte es esencial para nosotres, porque es un camino hacia un proyecto social y emancipador.