Marcos Pascua: “Hoy no estamos formando personas para que conduzcan bien”

El Ingeniero Civil Marcos Pascua dialogó con el programa Ya Fue y analizó la situación local en materia de seguridad y siniestralidad vial. “Los controles son escasos”, cuestionó.


La siniestralidad vial es un problemática histórica y permanente de la ciudad, pero que en los últimos tiempos ganó aún más atención debido al incremento en las cifras a medida que las restricciones por la pandemia comenzaron a ser más flexibles. En este contexto la palabra, y consejo, de los especialistas también cobran relevancia y por ello Marcos Pascua dialogó en las últimas horas con Ya Fue, el programa que se emite por FM 99.9 de lunes a viernes de 17 a 21.

 

“Lo que pasa es que se está volviendo una circulación más parecida a la prepandemia”, consideró en ese sentido el ingeniero civil, quien también colabora con sus informes y artículos periodísticos en Central de Noticias. “De hecho se empezó a ver en los siniestros viales cómo, a medida que las restricciones se liberan, empiezan a aumentar los siniestros en horarios cada vez más tarde”, completó a medida que ejemplificaba cómo los accidentes ya se dan en todo momento del día.

 

En una carrera, ¿qué profesionales queremos formar? Bueno, acá, ¿qué conductores queremos formar? Esto es un proceso largo, no va a cambiar de un año a otro, pero tiene que empezar ahora para que en 10 años tengamos personas responsables, empáticas, que entiendan qué significa conducir.

 

“Es multicausal”, señaló cuando las preguntas avanzaron sobre los por qué. Sin embargo, hubo un factor al que le dedicó un apartado especial. “Principalmente, es lo que se falla estructuralmente, no solo en Olavarría, sino en el país e incluso en Latinoamérica, que es el tema de la formación de las personas que conducen”, consideró. “Hoy no estamos formando personas para que conduzcan bien, es como que a mí para que me den el título de Ingeniero hubiera bastado con saber sumar, es un poco lo que pasa con la conducción hoy. Con esquivar un par de conos, y responder a un par de preguntas que todos sabemos cuáles son, basta para obtener un carnet. La realidad es que tener un carnet conlleva una responsabilidad, una formación. En definitiva, uno comparte el espacio público con un montón de personas, y si lo hace mal puede terminar mal”, subrayó.

 

Fue allí que enfatizó que “lo que falta es una concientización sobre algo fundamental que es la velocidad”. También introdujo otras cuestiones que no son menores, como la “empatía” y la “falta de apego a las reglas”. “Es cultural, no hay controles, los pocos que hay no tienden a reducir la velocidad en la circulación. Tienden a ser recaudatorios, cuando el objetivo es recaudar, se pierde del enfoque del control. Lo que necesitamos es formación para explicarle a la gente qué significa conducir un vehículo, y necesitamos controles para eso. Tenemos una buena legislación en general, pero no tiene buenos controles”, insistió.

 

Una persona que cruza caminando y es impactada a 50 kilómetros por hora tiene 80% de posibilidades de morir por el impacto. Eso creo que es lo que falta, dimensionar

 

Luego consideró que a nivel macro, o estructural, también se está fallando. Su análisis fue con respecto al diseño de las ciudades, en lo que consideró que se tiene que avanzar hacia un casco urbano en el que “cada vez sea más difícil circular en auto. Que empiece a generar espacios para otras formas de movilidad”, señaló como antesala a mencionar, por ejemplo, a ciclistas, peatones o la utilización del transporte público.

 

“Tenemos que cambiar el enfoque. La movilidad es un concepto integral, más amplio que la moto o el auto, también tiene otros usuarios como la bicicleta, el transporte público o el peatón. Las ciudades que mejoraron esto es porque se enfocaron ahí”, concluyó.