Prisión preventiva para el hombre acusado de incendiar una casa del barrio Carlos Pellegrini

Así fue resuelto en las últimas horas por la jueza de Garantías Fabiana San Román. Las víctimas, una mujer y su hija, perdieron prácticamente todo.


El hombre acusado de haber incendiado intencionalmente una casa del barrio Carlos Pellegrini seguirá tras las rejas, tal cual fue resuelto por la jueza de Garantías Fabiana San Román a requerimiento de la doctora Viviana Beytía. El hecho se registró a fines de enero y las víctimas perdieron prácticamente todo. Vecinos y la comunidad en general llevaron adelante una campaña solidaria que permitió recuperar algunas pertenencias, pero el domicilio quedó severamente afectado por las llamas.

 

 

Según fue a confiado a Central de Noticias, la titular del Juzgado de Garantías 2 acompañó el planteo que días atrás había sido elevado desde la fiscalía 10, cuyo ámbito incluye también la Secretaría de Violencia de Género, de convertir en prisión preventiva la detención del único acusado por el hecho que tuvo como escenario un domicilio ubicado sobre Antártida Argentina al 4600 y como víctimas a una mujer de 75 años y su hija.

 

Vale recordar que el hombre había sido capturado a inicios de febrero y, tras esta resolución, seguirá detenido, como mínimo, hasta el inicio del juicio en su contra, siempre y cuando no prospere algún planteo de la defensa ante instancias superiores. 

 

 

Además de “incendio intencional”, también afronta acusaciones por los delitos de “desobediencia” y “amenazas”, figuras enmarcadas en un contexto de violencia de género y familiar, encuadre que explica no sólo la intervención en los hechos de la Secretaría especializada en esa temática sino también que prosperen medidas tales como la captura y la actual prisión preventiva contra el acusado, teniendo en cuenta que los delitos que se le imputan son figuras excarcelables.

 

Asimismo, también por tratarse de un hecho de violencia de género y familiar es que se omite la publicación del nombre del acusado, por el único motivo de resguardar la intimidad e integridad de las víctimas.