#8M: la conquista de espacios y derechos en el ámbito universitario

Trabajadoras de la FACSO reflexionaron, a partir de sus recorridos y experiencias, sobre el desempeño de las mujeres en la investigación, extensión y docencia universitaria.


María Luz Endere, Rosana Sosa y Mónica Cohendoz, son referentes en distintos espacios dentro de la Facultad de Ciencias Sociales. Ellas, como investigadoras, extensionistas y docentes, transitan los pasillos de esta casa de estudios casi desde sus comienzos. Esto las hace protagonistas y conocedoras de las conquistas que han dado las mujeres en este ámbito. En el marco del #8M, aportaron sus miradas.

 

Investigación

 

La Dra. María Luz Endere es investigadora en la UE INCUAPA-CONICET, dirige el Doctorado de Arqueología de la FACSO y se desempeña como docente de grado y postgrado. Llegó a la Facultad en el 1988 formando parte de la primera promoción de ingresantes. En pleno retorno de la democracia, un momento en el que tenía mucha importancia el poder opinar y dialogar, “la agenda feminista no era tan importante como ahora. Hubo determinados hechos en Argentina que pusieron el tema en agenda”, expresó.

 

María Luz llegó a la arqueología por casualidades de la vida y es así que “esto era como un hobby y en algún punto me di cuenta que lo que más me gustaba era investigar. Mi objetivo fue trabajar para entrar a CONICET y dedicarme a la investigación”. En su trayecto como estudiante vivió experiencias en las que “escuché a profesores decir ‘a las mujeres no se las puede traer al campo’, pero ya está superado”, recuerda.

 

Los obstáculos en su profesión de investigadora han sido tan sutiles que “una no se da cuenta. Hace un par de años en una mesa de arqueología, una arqueóloga empezó a contar cómo discutiendo en una comisión ella sentía que su opinión no era tenida en cuenta y me di cuenta que a veces a mí me pasaba eso. A veces integrando una comisión soy la única mujer entre hombres”, reflexiona.

 

Con el correr de los años llegaron las transformaciones. “En estos últimos años empezaron a haber mesas de mujeres en arqueología donde se mostraron situaciones muy graves de acoso; diferente es el caso de nuestra Facultad donde siempre hubo buena relación. Sí entre los propios compañeros existió esto de hacer bromas o chistes que en esa época uno lo tomaba como una regla de juego, más allá de que desagradaba, manifestó.

 

Por último, hizo referencia a los espacios de decisión en la Universidad y detalló que “hay un techo en los cargos más importantes, a pesar de que somos mayoría mujeres, los cargos más importantes los siguen ocupando los hombres. Este es un tema que nos debemos como sociedad y como mujeres”, opinó en relación a los cargos de gestión en el rectorado.

 

 

Extensión

 

Rosana Sosa llegó a la FACSO en 1992 como estudiante de la carrera de Comunicación Social y en 1997 se sumó a la investigación, luego a la docencia y a la extensión universitaria, dirigiendo actualmente el Programa de Economía Social, Solidaria y Popular.

 

Desde su perspectiva manifestó que “el rol de la mujer en la comunicación está vinculado al rol de la mujer en la sociedad. Entre les estudiantes universitarios siempre hubo mayoría de mujeres sin embargo ‘estar dentro’ no significa elegir espacios, ocuparlos, construirlos. Creo que se han conquistado en los últimos años muchos espacios, muchos derechos y, sobre todo, muchos sentidos. Falta mucho, pero las mujeres hemos hecho que sea inexorable.

 

Sosa apuntó a que las transformaciones están asociadas a que el rol de la mujer hoy es abordado en el espacio público y que “en el momento en que yo ingresé a la facultad el rol de la mujer no era tematizado más que por los especialistas en la materia. En ese sentido, nuestra Facultad estaba un paso adelante porque una de las docentes del primer año nos permitió acceder a las problemáticas de género muy tempranamente, a bibliografía de la época, a su experticia y a su militancia de estas cuestiones”.

 

Así, recordó que la FACSO y los estudiantes conocían desde esa época las discusiones, las posiciones, los aportes del campo de las Ciencias Sociales y las trayectorias vitales de quienes pensaban, problematizaban y producían conocimiento en la materia. En esta línea recordó que “nuestra primera Decana fue mujer, y tuvimos Presidenta de Centro de Estudiantes. Creo que todo eso ha dejado marcas, pero eso no ha impedido que haya marchas y contramarchas, avances y retrocesos porque todo eso se da en una trama social que sigue siendo patriarcal”.

 

Si bien en su experiencia en el ámbito de la extensión universitaria no registra obstáculos o situaciones donde la brecha de género haya sido protagonista, considera que “hay mundos que están superpoblados de hombres. En el campo de la economía popular el mayor porcentaje de la dirigencia de las instituciones y organizaciones de apoyo a la economía popular lleva corbata y la mayor parte de les trabajadores de la economía popular son mujeres”.

 

También reflexionó sobre la situación de las mujeres y disidencias en la economía popular “la economía popular está poblada de mujeres que luchan y que participan de la lucha cotidiana. Les trabajadores todos los días ponen en cuestión las estructuras de la economía capitalista, y por ello las estructuras del patriarcado, del colonialismo, del racismo. Por eso urge que la intervención de la universidad pública asuma y extienda entre sus trabajadores una perspectiva crítica y emancipadora”, afirmó.

 

Docencia

 

La Dra. Mónica Cohendoz arribó a Sociales hace 27 años, cuando la unidad académica estaba organizándose. Ella llegaba desde la Universidad de Buenos Aires como Lic. en Letras, donde se desempeñaba también como docente: “Quienes trabajábamos ahí estábamos permeadas por la idea defender nuestros derechos”, lucha que también llevó adelante desde su ingreso a Sociales.

 

Cohendoz, quien actualmente es docente e investigadora, además de Consejera Académica y haber dirigido en Departamento de Comunicación Social, señaló que “nosotras venimos de situaciones donde la violencia pasa por otros lugares que no tiene que ver con discriminación intelectual, tiene que ver con lo económico, aportando su mirada habló sobre el feminismo en la universidad.

 

En este marco remarcó que “al patriarcado lo fuimos combatiendo desde nuestro posicionamiento como trabajadoras, como defensoras de derechos de la mujer, pero las dominaciones económicas siguen estando presentes en términos del tiempo en que las mujeres pueden participar en las instituciones y ese tiempo lo tienen que negociar en sus hogares. Esto lo ves con la experiencia, en el momento lo que haces es defenderte”.

 

Frente a los espacios de poder que ocupan las mujeres en la UNICEN, señaló que “ninguna mujer llegó a rectorado, ahora se pide una Vicerrectora, pero tenemos un techo. Somos conscientes de que la única violencia no es la que nos mata, sino cómo nos van determinando en algunos caminos, nos moldean para que no lleguemos a determinados espacios, siempre se nos interpela con que primero somos mamá y después trabajadora, afirmó.

 

Pese a esto visualiza cambios que tienen que ver “con todo lo que es la organización de las mujeres, queda mucho por recorrer institucional y socialmente, las generaciones que se han criado en la democracia pueden respirar otro aire, pueden vivir esto de otra manera”.

 

De todas maneras, la Dra. Mónica Cohendoz es consciente que “todavía nos falta mucho, hay muchas mujeres que están viviendo muy mal, que son cabeza de hogar, que tienen que salir a trabajar, que no hay equidad en la distribución del salario y que hay muchas muertes. En la medida que la conquista fue incrementando, la violencia también se fue incrementando. En la facultad hoy por hoy podemos participar y trabajar en muy buenas condiciones y todavía tenemos que conquistar muchas más”.