Redujeron la pena para el ex fiscal Rivero, condenado por abuso sexual

En segunda instancia se confirmó parcialmente la sentencia de diciembre pasado. La condena se redujo a dos años de prisión en suspenso.


En diciembre pasado el juez correccional Héctor Torrens de Azul condenó a tres años y tres meses de prisión a Rubén Ariel Rivero por abusar de una menor en Olavarría cuando era fiscal penal. Apelación mediante, hace tres días la Cámara Penal confirmó parcialmente el fallo de aquel juicio, relacionado con el caso sucedido en septiembre de 2009.

 

Tal como dio a conocer diario El Tiempo de Azul, al descartar una de las circunstancias agravantes valoradas en el debate, desde el máximo Tribunal de Alzada departamental la sanción para el ex funcionario judicial quedó fijada ahora en dos años de prisión en suspenso.

 

La resolución se dio a conocer el jueves. Los camaristas Damián Cini y Carlos Pagliere (h) resolvieron por unanimidad “reajustar” el monto de la pena dictada en aquel juicio para Rivero, oriundo de Mar del Plata, con actual domicilio en La Plata y de 52 años de edad.

Además, teniendo en cuenta el tipo de sanción dictada ahora para el ex fiscal, la Cámara fijó como pautas de conducta, por el plazo de dos años, “constituir domicilio, someterse al control del Patronato de Liberados y no intentar acercamiento trato personal ni contacto por ningún medio con la víctima en la presente causa ni con su grupo familiar”.

 

Todas esas obligaciones, de no ser cumplidas por Rivero, podrían derivar en que le sea revocada la condicionalidad de esa pena que en esta segunda instancia quedó fijada en los ya mencionados dos años de prisión.

 

Agravante que fue descartada

 

El hecho por el que Rivero había sido condenado sucedió en Olavarría el 8 de septiembre de 2009, un mes después a que jurara como titular en una de las fiscalías de nuestra ciudad. En el debate llevado a cabo en el Juzgado Correccional número 2 el ex fiscal había sido declarado autor del delito de abuso sexual simple cometido mediante intimidación por la relación de poder.

 

Laura Grassi, una de las abogadas que patrocinó a Rivero en el juicio, fue quien recurrió el fallo ante la Cámara Penal.

 

En ese escrito presentado en la Alzada departamental la Defensora Particular insistió, entre otras cuestiones, con el pedido para que fuera declarada la prescripción de la acción penal por la que fue condenado. Pero esa solicitud, tal como ya había ocurrido durante el juicio y en instancias previas a realizado ese debate, tampoco ahora prosperó.

 

El Juez Correccional que había condenado a Rivero consideró que el hecho de que se desempeñara como fiscal para cuando cometió este caso de abuso sexual era una circunstancia potenciadora de aquella sanción de tres años y tres meses de prisión que le impusiera. La Defensa del ex funcionario judicial, en el recurso formulado ante la Cámara Penal, había objetado la validez de esa agravante, la cual en esta segunda instancia fue descartada y, en consecuencia, se tradujo en una reducción de la pena para el también ex policía.

 

“El delito cometido por parte de Rivero no fue en ejercicio de sus funciones como fiscal, motivo por el cual su cargo público no puede operar como una agravante”, se indicó en un tramo de lo dispuesto desde el máximo Tribunal de Alzada departamental.

 

“Es muy cierto lo que expresa el magistrado -escribió el camarista Pagliere (h) al aludir a lo que sostenía el juez Correccional Torrens en el fallo- en relación a que el cargo público que ostentaba Rivero evidentemente lo dota de una mayor obligación en el respeto de derechos ajenos. Pero dicha obligación, que emerge del ejercicio del cargo, acarrea penalidades que se circunscriben al ejercicio del mismo”.

 

“Pero esta mayor obligación en cabeza de Rivero, que se traduce en obvias secuelas funcionales, no configura un factor de agravamiento del injusto penal, por cuanto el delito no ha sido perpetrado en ejercicio de sus funciones, y le corresponde -por el principio de igualdad ante la ley señalado en uno de los artículos de la Constitución Nacional- un reproche penal asimilado al de cualquier otro ciudadano”.

 

Al haber sido revocada esa agravante desde la Cámara Penal, la pena para el ex fiscal quedó reducida a esos ya mencionados dos años de prisión. Una sanción que deberá cumplir bajo la modalidad de ejecución condicional, teniendo en cuenta que no registraba antecedentes penales computables hasta que fuera hallado autor de este caso de abuso sexual.

 

Fuente: Diario El Tiempo