La Fiscalía de Violencia de Género y Familia arrancó con una detención por reiterados hechos de “desobediencia”

Este lunes se inició de manera oficial la tarea de la reactivada UFI 5 y, pocas horas después, se formalizó la detención de un hombre por reiterados hechos de violencia familiar y de género.


“Es distinto a una causa común, es un abordaje específico con perspectiva de género”. De esa manera la fiscal Viviana Beytía narró a Central de Noticias cómo es la tarea que, si bien la viene llevando a cabo desde 2018, se comenzó a profundizar aún más desde este lunes con la reactivación de la UFI 5, que será especializada en Violencia de Género y Familiar. Una iniciativa de la Fiscalía General del Departamento Judicial que tiene ya bastante tiempo de data, pero que sirve también para darle abordaje a una problemática cada vez más actual.

 

Tal como se ha venido narrando desde hace ya algunas semanas, Olavarría pasó de tener una Secretaría a una Fiscalía especializada para la investigación de este tipo de hechos, con todo lo que ello implica en materia de recursos. “La problemática de violencia familia y de género ahora tiene una dependencia, antes se tenía que compartir la instrucción con causas comunes”, explicó la ex titular de la fiscalía 10.

 

 

Vale señalar que la nueva competencia abarca tanto los hechos del fuero Criminal como del Correccional, con el dato no menor que no se limitará a los casos que se den en Olavarría, sino también en Laprida y La Madrid. Es por ello que su titular en las próximas horas mantendrá una reunión virtual con funcionarios judiciales, tanto de las ayudantías fiscales como del Juzgado de Paz, al igual que de la Comisaría De la Mujer y la Familia y personal municipal que se encuentren abocados a trabajar sobre esta problemática para “establecer pautas y articular trabajo”, según sintetizó. Este encuentro se iba a realizar de manera personal, pero ante el aumento de casos se decidió hacerlo mediante plataformas digitales.

 

Lineamientos similares les bajará también a funcionarios de nuestra ciudad, con quienes ya tiene un diálogo fluido y un trabajo coordinado en marcha desde hace ya un tiempo. “El trabajo es el mismo, la impronta es la misma”, señaló. “Si bien me conocen voy a afianzar el criterio q vengo manteniendo”, completó a medida que repasaba las cifras de su gestión como fiscal titular de la ya extinta secretaría, que supo tener como coordinadora a la doctora Verónica Colombo, funcionaria que también es parte de la flamante fiscalía. Por solo mencionar algunos datos, vale mencionar que de marzo de 2018 a febrero de este año fueron condenadas 228 personas por distintos hechos de violencia de género y familiar, asimismo solo entre enero y febrero del presente año se iniciaron más de 170 causas.

 

Informe especial: En Olavarría se inician entre 6 y 7 denuncias por día por hechos de violencia de género y familiar

 

Beytía sostuvo, al igual que en la entrevista e informe realizada con este portal, que el promedio de ingreso de causas es de entre 6 y 7 por día. En ese sentido le recordó a la comunidad que las denuncias se pueden realizar tanto en sedes policiales como en la propia sede fiscal. “Que la gente se comunique, en todos lados va a haber personal a disposición”.

 

Una detención en pocas horas

 

Para dar cuenta de la tareas que se realiza y viene realizando vale la mención de lo sucedido en las últimas horas con respecto a la situación procesal de un hombre de 47 años, quien fue sorprendido violando una restricción de acercamiento con respecto a un familiar, según una medida cautelar vigente dispuesta desde el Juzgado de Familia local.

 

La imputación fue por “desobediencia” en reiteradas ocasiones y lo que hay que tener en cuenta es que con esa imputación se logró que una jueza de Garantías, la doctora Fabiana San Román, formalizara la detención. O que es clave aquí lo mencionado previamente sobre el abordaje y la perspectiva de género, es que sin ese criterio o enfoque no se podrían llevar adelante medidas de esta índole. Un delito de estas características, en caso de ser condenado, contempla penas de hasta un año de prisión, con una escala mínima de 15 días, por lo que se convierte en una figura excarcelable. Sin embargo, al ser encuadrado dentro de un contexto de violencia de género, basado en acuerdo o convenciones a las que adhirió nuestro país, el hecho se considera agravado y da marco a la concreción de este tipo de medidas.

 

Por ello aquí es clave mencionar el compromiso todo el engranaje judicial, ya que no se limita a quienes llevan adelante la instrucción de la causa, sino también a instancias superiores de revisión o contralor de lo actuado. Inclusive también pueden mencionarse las esferas superiores que dieron lugar por ejemplo a la creación de esta fiscalía. Esta acepción alcanza también al Juzgado de Familia y otras instituciones y organismos implicados de una u otra forma con esta problemática.