Toma del barrio Lourdes: reuniones en el Municipio y temor por desalojo

Adelantaron que el viernes sería el desalojo y buscarán quedarse en los terrenos hasta tener respuestas. Denunciaron “baja” convocatoria de las familias para ser relevadas y fueron al Municipio para reunirse con funcionarios. 


Los días pasan, y no hay novedades. Lo poco que se sabe o se rumorea no avizora una solución pacífica para los vecinos que se mantienen en los terrenos ocupados del barrio Lourdes, por lo cual fueron ellos mismos quienes se acercaron al Municipio para dialogar con funcionarios y continuar con una solución que les garantice el acceso a la tierra y la vivienda sin tener que desalojar.

 

Fueron alrededor de cuatro familias las que se acercaron al Palacio San Martín. El objetivo de la citación era conocer la situación de cada una de ellas que hace que estén presentes en la ocupación de tierras.

 

A la salida del encuentro, las familias dialogaron con medios y señalaron que el ritmo de convocatoria es “lento” y que mientras tanto los vecinos que están en los terrenos viven una dura realidad. “Desde hace dos meses estamos así y nos llaman de a cuatro” dijo Belén, una de las vecinas, quien deslizó que se trata de un desgaste.

 

Cabe señalar que estas familias decidieron separarse del grupo que acordó, días atrás, una salida pacífica del lugar para ser asistidas por el Municipio y la Provincia de Buenos Aires. Justamente, ese acuerdo impedía un desalojo siempre y cuando se vayan del lugar, cosa que no sucedió con al menos una treintena de familias que se mantienen allí.

 

 

Ante los rumores de un desalojo para este viernes, las familias aprovecharon la oportunidad para presentar un petitorio para que el Municipio intente evitar esta situación.

 

Denunciaron, a su vez, la aguda situación de precariedad que atraviesan en los terrenos ocupados, que la custodia policial se mantiene desde el primer día, además de que “no queremos nada de arriba” sino “acceder a un terreno para nuestros hijos”.

 

Insistieron en que se podría generar un plan de pagos para los terrenos y que la organización de estas familias es tan importante que crearon una cooperativa que construye sus propios bloques para avanzar en las viviendas que se construirían en caso de que los dejen avanzar en los terrenos actualmente ocupados.