Lo que el confinamiento nos dejó

El poco respeto por las medidas dictaminadas por el gobierno nacional y el momento de la pandemia: contemplar y buscar cuidados. La vacunación avanza con varios asteriscos. Mientras tanto, la rosca: Monzó se mostrará con Vecinalistas. 


(Extracto del newsletter Volver a las Fuentes, donde se puede acceder y suscribir acá) Por Alexis Grierson y Josefina Bargas

 

“La gente ya decidió”

 

 

Como decíamos al inicio, fue una semana rara. Dos feriados y solo tres días hábiles fueron suficientes para mostrar que la tolerancia social a las restricciones está al límite. Cierres que no fueron tales, una circulación que en las horas pico se mantuvo, y un acatamiento dispar a las medidas con una evidente falta de controles intensivos (porque controles hubo).

 

La decisión del Presidente era necesaria. Independientemente de las particularidades de algunos territorios, la situación sanitaria hace varias semanas que parece salirse de control. Sin embargo, también es entendible la respuesta social ante medidas de cierre, o al menos lo que se vio en Olavarría.

 

“Si no abro, como sea, me fundo” fue el testimonio de una mujer que trabaja en una tienda de ropa. Celebró como algo maravilloso la venta de un buzo en pleno confinamiento. Casos así se cuentan por decenas: gente que abrió igual, adaptó la modalidad “take away” y trabajó como pudo para no tener pérdidas irreversibles.

 

La suerte, claro, fue dispar. Pero la respuesta en sí es lo que deja tela para cortar. Ya se divisa en el horizonte el inicio de las “cuarentenas intermitentes” de dos semanas de cierres y otras de aperturas. ¿Será esa la solución para llevar esta segunda -e inminente tercera- ola mientras se vacuna? No pareciera.

 

En el inicio de la semana hábil, el doctor Gastón Seambelar (Jefe de Pediatría) se expresó sobre el importante movimiento en la ciudad y dijo que “ver calles y parques” mostraba que “la gente ya decidió”. Dijo que no había controles por parte de las autoridades y que los vecinos estaban presos de una dicotomía política de “atentar contra la salud y la vida” y “otros de encerrar al pueblo”.

 

 

Si bien le valió alguna que otra discusión para adentro del sistema de salud (su reflexión en algunos sectores no cayó para nada bien) hay algo interesante en torno a esta etapa: es cierto que la gente se apropió de las medidas para tratar de respetarlas pero al mismo tiempo aferrarse a su empleo como sea. ¿No es momento, ya, de transformar el “la gente decidió” en un “escuchar a la gente y triangular la decisión con expertos y la política”? Parece utópico a esta altura, pero…

 

Las cuarentenas intermitentes, por ejemplo, aparecen como una luz al final del túnel en tanto y en cuanto haya tres puntos que se respeten: garantizar el trabajo a la máxima cantidad de sectores posibles, trabajar en formas de concientizar a la gente para circular menos pero consumir (vaya tarea complicada) y al mismo tiempo vacunar, vacunar y vacunar. Quizás es darle una vuelta más a lo que vimos, un poco a los tumbos, esta semana.

 

Mientras tanto, la vacunación

 

 

Esta semana la vacunación tuvo varios puntos de debate, también. Nobleza obliga, el ritmo de vacunación de los mayores de 40 años con comorbilidades es bueno, y se espera que máximo en dos semanas se comience directamente con los mayores de 18 años con antecedentes de salud.

 

La meseta de los anotados sigue siendo un problema: Región Sanitaria IX salió de forma fuerte a acordar con innumerable cantidad de instituciones intermedias (entre ellas algunos medios de comunicación) para anotar la mayor cantidad de gente posible para acceder a la inoculación.

 

Hubo dos que merecen un párrafo de mención: el mismo Municipio (aunque el intendente insiste con un discurso vinculado a “poner a disposición” los CAPS y el Banco de Leche) y el Círculo Médico, que entre tanto chispazo con la Provincia parece que hubo una tregua al menos en el tema vacunación. Incluso fue el propio Ramiro Aramburu quien se mostró invitando a anotarse al lado de Ramiro Borzi.

 


Si bien hay una multicausalidad en torno a los porqué de no anotarse, la intervención de las instituciones intermedias llegará para intentar subsanar ese techo de anotados: “en el Club Estudiantes, por citar un ejemplo, hay muchos socios y gente querida del club que es grande y todavía no se ha anotado. Queremos que el club nos ayude a convencerlos, a acercarle información e invitarlo a sumarse” indicaron desde la Región.

 

Pareciera, en paralelo, que la llegada de vacunas comienza a ser más fluida y masiva. ¿Alcanzará con las cinco postas que actualmente tiene Olavarría? Desde Provincia aclararon que llegado el caso se abrirá a la infraestructura municipal. También no dejaron pasar los constantes ofrecimientos de Galli: “El Territorial N° 2 es Municipal y hemos vacunado en el Hospital Municipal, tienen intervención en la vacunación” respondieron con dureza por la insistencia del jefe comunal.

 

También se hizo mención al modo “campaña” que la Provincia podría adoptar con la vacunación. Pero si se empieza a masificar y abre al Municipio…¿podríamos tener una campaña electoral donde Provincia y Municipio vacunen al mismo tiempo? Por ahora, una mera especulación. Es como tirar un mensaje en una botella.

 

De todos modos, también vale empezar a plantear el tema: la vacunación, ¿cambiará la lógica electoral a la hora de votar? ¿Prevalecerá la pandemia, la vacunación, o los temas de siempre, más vinculados a la economía? ¿Tendrá un peso la decisión de comenzar a vacunar a los adultos mayores y no por los grupos de trabajo pleno que se encuentran en mayor circulación? Todas estas variables, hoy, pasan por los principales dirigentes políticos (y por los consultores, obvio).

 

Para cerrar este capítulo, el titular del Sindicato de Trabajadores Municipales, José Stuppia, denunció públicamente que hay personal de Salud dispuesto a vacunarse y que no fueron inoculados. Se trataría, según sus dichos, de un listado de 80 personas que parece no haber tenido avances en materia de aplicación de dosis. El listado habría llegado a Ramiro Borzi, de la Región Sanitaria.

 

Se viene la Rendición de Cuentas

 

 

Era una chance concreta, y los concejales encabezados por Bruno Cenizo decidieron llevar la fecha “al límite” y tratar la Rendición de Cuentas este lunes, el último día para que el cuerpo deliberativo emita una opinión sobre el resultado del ejercicio 2020 de la gestión Galli.

 

“Al lado de la del año pasado…esto es firmar la paz mundial” dijo un dirigente sonriendo tras la -por momentos- increíble sesión de la Rendición del año pasado. ¿Se acuerdan? El oficialismo se fue, hubo reemplazos, reemplazos forzosos y enojos y rupturas. Casi casi una novela de Telefé.

 

Este año la cosa parece distinta. En un “repaso” por los bloques políticos, todos admitieron en mayor o menor medida que las cuentas están mejor. Las explicaciones, claro, son diversas y están plagadas de críticas. Pero al número frío, se está mejor.

 

El que quizás tuvo mayores consideraciones fue Ubaldo García (Frente de Todos) quien dijo que “en 2020 ajustaron por 600 millones de pesos” siendo Obras Públicas el área más perjudicada. Celeste Arouxet, en tanto, denunció que según artículo de la LOM, la Rendición da resultado deficitario y no superávit como se “jacta” la comuna. Todos los concejales e incluso la Secretaria de Hacienda, Eugenia Bezzoni, admitieron que hay una interpretación de la Ley Orgánica que arroja esa conclusión, pero que es una diferencia “interpretativa” y no tanto de números finales.

 

Todo parece que va encaminado a la aprobación. Pero en este tipo de tratamientos el terreno es propicio para hacer balances sobre la gestión, valoraciones sobre la política del gobierno municipal y, porqué no, valorar o resaltar también lo propio. Es un poco el precalentamiento de la campaña legislativa…no olvidemos ese detalle.

 

Los vecinalistas al poder

 

 

Una reunión llevó a otra reunión…y de Pulti pasamos a Randazzo, a De La Torre y terminará en Emilio Monzó. La agrupación Vecinalistas empezó a mostrar lo que se está generando “en el medio” con varios dirigentes que se acercaron para construir una alternativa entre tanta polarización.

 

El nombre más fuerte, por armado y presente, es Monzó (que aún es un misterio si estará dentro o fuera de Juntos por el Cambio) y tiene un armado local propio con Zyla y Moriones a la cabeza.

 

Mientras tanto, Vecinalistas se mueve de la mano del POT en Olavarría: Andrea Coronel y Raúl Navillat son los referentes y muestran las cartas de un armado que “es una ola que será difícil de parar”.

 

Quizás haya una mirada de cara a las legislativas de este año (estirar todo un mes dio un poco de aire) pero los cañones apuntan a 2023, donde las presidenciales mostrarán a dirigentes dispuestos a pelear los destinos del país, muchas gobernaciones y, porqué no, aquí las intendencias.

 

Los zoom se han vuelto interesantes y por lo bajo se supo que las reuniones capitalinas también. ¿Romperá este gran frente “del medio” con la polarización que ya lleva abiertamente más de seis años?

 

Un extracto

 

Estos temas, y otros más de la actualidad del ámbito político local, se publicaron en la edición de este domingo del newsletter Volver a las Fuentes –en esta edición, “Confinar y vacunar ¿va todo junto o separado?” – que escriben semanalmente Alexis Grierson y Josefina Bargas.

 

La publicación es gratuita, sale todos los domingos a la mañana. La edición completa acá y la suscripción está abierta aquí.