Una escuela rural necesita botellas de plástico para construir un invernadero

Se trata de la Escuela 34 del Paraje “Las Piedritas”. “Necesitamos las botellas que muchos descartan”, expresó su directora. Cómo ayudar.


“Acá seño se hiela todo”. Esa respuesta, o más bien comentario por parte de un alumno de la Escuela Rural 34 del paraje “Las Piedritas” dio marco a un interesante y destacable proyecto educativo que necesita de la ayuda de la comunidad para poder concretarse. “Es la construcción de un invernadero en base a material reciclado”, explicó Claudia Ruppel, la directora del establecimiento, en una entrevista con Radio Universidad.

 

 

El establecimiento educativo se encuentra a unos 40 kilómetros de nuestra ciudad, “hacia el lado de Blanca Grande”, expresó la docente mientras daba cuenta del recorrido para llegar por la vieja Ruta Nacional 226. También se lo puede hacer por la actual, pero luego deberán tomarse caminos vecinales que estiran un poco más el trayecto. “Pasando Blanca Chica, unos 17 kilómetros”, añadió.

 

“Estamos realizando un proyecto en conjunto, porque en el paraje ‘Las Piedritas’ funciona el nivel secundario, inicial y primario”, señaló a medida que narraba que son 90 los alumnos que integran la comunidad educativa, varios de los cuales van allí a terminar sus estudios secundarios provenientes de otros parajes de la zona, como La Parda, San Fermín o San Antonio.

 

 

Fue durante una clase de Medio Ambiente donde todo surgió. Un alumno dijo no tener más hojas para poder escribir y eso dio marco a una conversación acerca de todo el proceso para la construcción de las hojas, tal como sucede con el vidrio, cartón o plástico, con especial énfasis luego en este último. También se abordó, por ejemplo, las energías renovables y la importancia del reciclaje.

 

Allí también les acercaron semillas para sembrar y la conversación viró hacia el frío y las condiciones hostiles para una cosecha. “Surgió hacer un invernadero, con el esfuerzo de todos, que ellos sean parte de eso y que lo puedan replicar en su casa”, enfatizó Ruppel. Gracias a la solidaridad y colaboración de vecinos e integrantes de la comunidad educativa ya consiguieron pallets y alambrados, a los que sumaron palos que fueron recogiendo del monte para comenzar a formar las estructuras. “Lo que necesitamos en este momento son botellas”, subrayó.

 

 

La docente es también directora del Cens 451 que funciona en la Escuela 22, por lo que aquellas personas que quieran donar botellas pueden hacerlo en el establecimiento educativo ubicado sobre 9 de Julio 4885 durante el turno noche. “Próximamente vamos a colocar un cesto para que los vecinos del barrio también se acerquen a donar”, narró. “Es de vital importancia que no descarten las botellas, que nos llamen”, agregó y dejó a disposición su número personal, 15681382, para coordinar la entrega de botellas y pasarlas a buscar.  y

 

“Necesitamos las botellas que muchos descartan. Las necesitamos para terminar nuestro invernadero, uno de los objetivos que nos propusimos este año y que permite que el alumno tenga conocimiento de cómo podemos contribuir al cuidado del medio ambiente”, finalizó.