El arte drag y un pensamiento en dos tiempos

La Chicho Térez, artista local e integrante de Visibilidrag Olavarría comparte su mirada a través del tiempo sobre este arte performativo. La potencia de la pregunta en 2018 y la certeza del camino elegido en 2021.


A veces, con el correr del tiempo, los pensamientos adquieren distintos matices, pinceladas que resaltan o se aplacan. No se trata de borrar, sino de volver a pasar por el cuerpo, elegir nuevas palabras, destacar otras que aparecían tímidas o confirmar expresiones.

 

La Chicho Térez, artista e integrante de Visibilidrag Olavarría, compartió dos reflexiones sobre el arte drag. Una realizada en 2018 y otra actual.

 

2018

 

Considero al transformismo un gran lenguaje artístico donde con cuidado y sin tapujos se pueden aunar un montón de cuestiones.

 

En su momento elegía afeitarme, depilarme, usar rellenos, tratar de mantener una figura bien curvilínea, mostrarme muy femenina, en cuerpo y en formas. Pero empecé a entender que el transformismo es muy machista. En muchas cuestiones.

 

Mi cuerpo debía atarse a los cánones de belleza impuestos, a ser la mujer ideal. Y en escena el transformismo haciendo reír del cuerpo, de los genitales, de “ser hombre y verse mujer”.

 

Y empecé a preguntarme.

 

¿Por qué no puedo como transformista, no afeitarme, no censurar mi cuerpo, mis marcas, mis estrías, mis pelos?

 

¿Por qué debería taparme, si el transformismo me hace libre?.

 

Hoy considero al transformismo un acto de lucha y reivindicación a las cuerpas disidentes. Las mujeres podemos tener todos los pelos que queramos, todas las marcas y hacerlas lucir de cualquier forma.

 

También es real que el transformismo sigue aunando machitos para consumir cuerpos perfectos, tomándolos como objeto de burla, como chiste.

 

Por eso creo en un transformismo militante. Un transformismo feminista, que reivindique nuestras cuerpas libres, que reivindique nuestra propia libertad.

 

Un transformismo que haga frente al machismo y se aleje de cuestiones patriarcales y consumistas.

 

Un transformismo sin censura, sin represión, en las calles, en los barrios, en el corso, en las casas. Donde cada unx tenga ganas de transformarse. Siendo lo que cada unx tenga ganas de hacer.

 

Por un transformismo que nos abrace desde nuestra disidencia y nuestra lucha feminista. Siempre desde el arte.

 

 

2021

 

Nos mueve el deseo de draguearlo todo…

 

El arte drag nos permite eso, desear, tanto hasta lograrlo y volver a desear.

 

Abrazarnos en familia sosteniendo la peluca, el bigote, la bota y el pincel.

 

El deseo intacto del encuentro en todos lados, del teje, del crear y el compartir.

 

Teniendo presente quienes nos allanaron el camino y desde lo que hacemos, qué dejamos…

 

Por todas las cuerpas que se manifiestan en los escenarios, los asfaltos y los barros.

 

Por las plumas que nos quisieron cortar, para detenernos en el vuelo, y las que nos armamos para sostenernos.

 

¡Por los taquitos de la tía, la cartera de la abuela y el toallón en la cabeza!.

 

¡Por los ruedos sin hacer, y las lentejuelas brillando!

 

¡Por les niñes que draguean toda nuestra vida desde el juego y el amor!

 

¡Y por todes les que se preguntan qué somos… ARTISTAS!