Mariana Proz: “Fuimos un milagro con Isabella”

La historia de Mariana Proz y su beba conmovió a la ciudad. Las cadenas de oración y de buenos deseos se multiplicaron. Su relato en profundidad en el ciclo de entrevistas +Palabras que conduce Fernanda Álvarez.


Mariana Proz enfermó de Covid cuando cursaba el octavo mes de embarazo. Su estado de salud se complicó y debieron practicarle una cesárea mientras estaba con asistencia respiratoria. Su beba, Isabella, permaneció internada durante 2 meses y medio en Neonatología.

 

Mariana Proz fue la primera entrevistada de +Palabras, el ciclo de entrevistas conducido por Fernanda Álvarez que se emite todos los miércoles a las 21:00 por Canal Local.

 

“Fue un milagro, fuimos un milagro con Isabella”, contó Mariana y detalló cómo fue el momento en el que debieron internarla en el Hospital Municipal luego de recibir el resultado positivo de coronavirus a las 28 semanas de gestación.

 

Con frases cortas, Mariana relató los primeros días de internación: “Al principio me sentía bien, no la estaba pasando mal. Cuando me internaron no me faltaba el aire, tenía tos seca, y cuando fueron pasando los días, no pude respirar. Me colocaron el oxigeno y luego me llevaron a terapia intensiva. Ahí me asusté. Luego me colocaron una máscara que aguanté 5 minutos y no me acuerdo nada más. Solo que entraron los médicos y lo último que escuché fue que ‘la tenemos que entubar’”.

 

El próximo recuerdo fue del despertar. Lo primero que hice fue tocarme la panza y en ese momento colapsé .Todos me decían que la bebe estaba bien, pero pensé que me lo decía para que me quede tranquila. Hasta que vino mi marido con fotos para que pudiera verla”.

 

 

“Isabella es una guerrera”

 

“Si ella pudo y se aferró tanto a la vida, cómo no lo voy a poder hacer yo. Por ella y por todos mis hijos”, aseguró Mariana.

 

“Isabella nos tiene enamorados a todos. La estamos disfrutando mucho. Es hermosa. Vino a demostrar que todo se puede. Es una guerrera”.

 

Para Mariana, disfrutar de las pequeñas cosas, de sus cinco hijos, del día a día, es una enseñanza que le dejó haber transitado esta enfermedad. “Cuando estaba internada, un día me sacaron de mi habitación para hacerme una tomografía y estaba lloviendo. Íbamos por el pasillo en la camilla y yo disfruté de la lluvia. Algo tan simple, me hizo bien en ese momento”, describió.