MH Pastelería: La esencia de lo artesanal

María Alejandra Herrera, es la persona detrás de un emprendimiento que nació en pandemia y creció a un ritmo constante durante su primer año de vida. ¿Qué la impulsa a cocinar? ¿Cuáles son los desafíos diarios? ¿Qué valor agregado tienen sus productos?.


María Alejandra Herrera se define como una aficionada. Sin embargo, durante el primer año de MH Pastelería se capacitó constantemente, hizo cursos sobre las nuevas tendencias en repostería, sumó productos y sostuvo la calidad de lo artesanal.

 

Con una profesión alejada de la cocina, encontró en la elaboración de productos dulces (y ahora también salados) su refugio y pasión. “Me encanta lo que hago, no lo veo como una obligación. Para mí es un placer cocinar”, contó.

 

“En este año de trabajo el emprendimiento creció muchísimo. Lo noté principalmente hacia fines de 2020 y principios de este 2021. Es un rubro donde hay mucha oferta, no es fácil porque los insumos todo el tiempo suben de precio y uno se tiene que ir ajustando, pero desde el día que pude hacer mi marca hasta hoy, me sorprendo”, explicó Alejandra, y agregó: “A veces no creo que sea mío”.

 

La satisfacción del hacer, el contacto con sabores y aromas que la transportan a su infancia, la motivan a seguir emprendiendo. “Siempre encontré en la cocina ese lugar de sentirme bien, de que las cosas salían como me gustaban, de estar conforme. Ahora, llevar eso al afuera es dar un paso gigantesco. Una cosa es cocinar para la familia y otra muy distinta es hacerlo para afuera. Por eso, uno tiene que capacitarse porque hay cuestiones desde lo bromatológico que un aficionado tal vez desconoce”.

 

  

 

Los consumos en pandemia

 

MH Pastelería, es un emprendimiento que nació y se desarrolló durante la pandemia. Por lo tanto, conoce desde adentro los cambios en el consumo: desde la comida como una forma de estar cerca de los otros, hasta los cambios en el tamaño de las tortas de cumpleaños, por ejemplo.

 

“La gente se volcó muchísimo a darse un gustito, tal vez no podía salir y disfrutaba de comprar algo para compartir con su familia”, contó Alejandra. Además, “fue muy fuerte la cantidad de pedidos de desayunos personalizados ya que al no poder estar presentes buscan una forma de estar con la persona agasajada”.

 

“Me gusta que la gente elija, y esa posibilidad de elegir los productos y demás, hicieron que se volcaran a hacer ese tipo de regalos”, afirmó.

 

Algo distintivo, fue el hecho de “achicar” algunos productos. En ese sentido, las tortas vieron reducido su tamaño de forma considerable debido a que se compartían en la intimidad. Además, el cambio estético es notorio.

 

Por último, Alejandra resaltó el pilar fundamental de su proyecto: “Lo que espero y deseo para el futuro es seguir creciendo, poder ofrecer productos que gusten, que sean visualmente lindos, pero fundamentalmente ricos y artesanales. Quiero que se siga manteniendo así, que no pierda la esencia de lo artesanal”.