“La comida también funciona como una forma más de tratamiento en la enfermedad”

Así lo expresó la especialista Laura Catalano a Radio Universidad, donde además celebró el avance de la Ley de Etiquetado Frontal.


En la jornada de este miércoles, y como sucede cada 11 de agosto, se conmemora el Día del Nutricionista en homenaje al día de nacimiento del doctor Pedro Escudero, médico argentino que es considerado pionero de la nutrición a nivel regional y uno de los impulsores del nacimiento y profesionalización de esta disciplina. A tal punto que la fecha está marcada en el calendario a nivel latinoamericano.

 

Fue en ese marco que desde La Mañana de Radio Universidad FM 90.1 se llevó a cabo una entrevista con Laura Catalano, jefa del Servicio de Alimentación y Dietoterapia del Hospital Municipal y docente de la Facultad de Ciencias de la Salud. La especialista, quien cuenta con más de 3 décadas de experiencia, relató cómo a lo largo de ese tiempo ha visto “cómo se ha ido cambiando el perfil del profesional nutricionista” y cómo ha ido incrementando la importancia de la disciplina. “La comida también funciona como una forma más de tratamiento en la enfermedad”, enfatizó.

 

 

“Quizás el perfil original de los nutricionistas fue éste, estar en hospitales, clínicas o  sanatorios viendo y colaborando en la mejora de los pacientes que estaban internados. Pero a lo largo de los años esto se fue ampliando, entonces hoy tenés nutricionista que están por ejemplo trabajando mucho en deporte, sin ir más lejos cuando Argentina ganó hace poco la Copa América estaba también integrando el equipo de la selección argentina un nutricionista, un licenciado en nutrición, aportando lo suyo. Son cosas que hace treinta años no se pensaban”, agregó y dio cuenta de cómo “el campo de acción se fue diversificando” mientras enumeraba la presencia de este tipo de especialistas, por ejemplo, en comedores escolares, de geriátricos o de empresas y fábricas.

 

Inclusive, también puso el acento en cómo el tema de la alimentación saludable también ha llegado a los medios de comunicación. Fue allí que puso el acento en la importancia de la educación alimentaria, “en cada lugar donde nosotros trabajamos hacemos esto, por ejemplo cuando vemos un paciente y estamos dándole el tratamiento alimentario hacemos educación alimentaria, cuando hacemos las campañas en las campañas que se hacen de la municipalidad o cuando trabajamos, como es el caso mío y el de otras colegas, en lo que es educación ya sea a nivel secundario, terciario o universitarios, estamos haciendo educación y prevención en lo que es alimentación saludable”.

 

Ley de etiquetado frontal

 

Sin dudas, si de alimentación saludable se habla, uno de los temas de mayor actualidad y debate es la iniciativa que busca implementar el etiquetado frontal de alimentos y bebidas, algo en lo que Catalano se mostró a favor. Inclusive, dio cuenta del acabo conocimiento no sólo del contenido del proyecto, sino también de su avance en las Cámaras. “El año pasado se debatió en el Senado y este año, en julio, se aprobó en Cámara de Diputados el dictamen de lo que se llama Ley de Promoción de Alimentación Saludable, dentro de esa ley una de las normas establece la implementación de un sistema de etiquetado frontal, tanto de alimentos como bebidas”.

 

La especialista dio cuenta de la importancia de la inclusión del os denominados “octógonos de advertencia” en los productos. “Luchamos para que esto suceda”, enfatizó y agregó que “lo del etiquetado frontal es tan importante. Hoy casi todos los alimentos tienen el etiquetado nutricional, que es chiquito, es confuso, está bien, porque es por porción, pero la verdad es que la mitad de la gente no lo lee. Hay un estudio hecho que dice que la mitad no lo lee, y de los que lo leen la mitad no lo entiende, por lo tanto a los fines prácticos no sirve para nada”, planteó.

 

 

A diferencia, “estos octógonos negros llaman la atención, visualmente es bien llamativo, más práctico para la población y en lo que es educacional es mucho más fácil de entenderlo”, añadió. “Las últimas encuestas sobre factores de riesgo que se hicieron dan cuenta que tenemos un 61% de personas en la Argentina entre lo que es sobrepeso y obesidad. Este porcentaje ha ido aumentando cada vez que se hacen estas encuestas”, continuó a la par que señalaba que esas cifran datan del 2019 y que se desprenden de estudios que se realizan cada tres o cuatro años. “Necesitamos algún sistema que prevenga este tipo de cosas. Necesitamos para que se tome conciencia”, completó.

 

Por último, también dio cuenta de cómo la pandemia ha complicado aún más la situación, tanto por la modificación que generó en los hábitos como también en la pérdida en la regularidad de los controles debido a que durante algunos meses debieron restringir la atención. Tal es así que planteó que cuando pudieron reabrir las puertas del servicio en el Hospital Municipal “empezamos a ver pacientes con un muy mal control del peso, sino también de la presión y su diabetes”.