Denuncian el pedido de dinero para que Guías funcionen en la Parroquia de Fátima

Señalaron que fue decisión del “sacerdote” y denunciaron que “en 40 años de historia, la avaricia y el dinero pudieron más”. Funcionarán en la Sociedad de Fomento del barrio, tras catalogar el hecho de una “diablada”. 


Este sábado, una dura denuncia recayó en el sacerdote de la Parroquia de Fátima: expusieron que pidió “10 mil pesos” para que la comunidad de Guías sigan funcionando en la entidad religiosa.

 

Un grupo de padres, madres e integrantes de la comunidad de Guías señalaron que desde hace 40 años funcionan en el lugar y que es “el único grupo que trabajaba en la Parroquia” bajo el espíritu de “servir al prójimo sin esperar recompensas ni alabanzas, haciendo el bien sin mirar a quien”.

 

“No solo la comunidad parroquial reconoció a las Guías como esas mujeres de uniforme azul y pañuelos de colores que estaban siempre listas desde las más pequeñas a las más adultas, sino que toda la ciudad conoció a las guías”.

 

La pandemia generó que “con pena y mucho dolor” no pudieran encontrarse “en ese patio que cada sábado nos juntó, pero el espíritu Guía no hizo cuarentena y seguimos conectadas por zoom con nuestras niñas y en servicio constante con las instituciones de la ciudad”.

 

En este punto, comenzaron una dura denuncia: “Nuestros oídos sangraron y nuestro corazón se estremeció de dolor al escuchar que para seguir llenando el patio de la parroquia del bullicio y la algarabía de las niñas y adolescentes debíamos pagar” una suma de 10 mil pesos para sostenerse en la Parroquia.

 

“Durante 40 años trabajamos junto a nuestra comunidad parroquial, como una asociación sin fines de lucro que a través del juego y el servicio acercó a las niñas y jóvenes a Dios y al prójimo” agregaron, y dejaron en claro que tras todo ello, “la avaricia y el dinero pudieron más y provocó que esta Comunidad Guía buscara un nuevo patio”.

 

Catalogaron la situación de “una diablada” y más allá de este contexto “la historia comienza en una nueva hoja blanca y sin arrugas a escribir nuevamente” dado que la Sociedad de Fomento del barrio “nos abrió las puertas desinteresadamente”.

 

Para cerrar, indicaron que “esta historia de 40 años se seguirá escribiendo con el dolor de la última hoja rasgada pero con el libro lleno de hojas blancas e inmaculadas para seguir llenando con todas las Guías Nuestra Señora de Fátima”.