Por un centro cultural en la Estación: Macondo no se rinde

La mutual de arte popular cumplió 15 años y volvió a pedir la vieja estación de trenes para el desarrollo de un espacio de gestión comunitaria. El edificio se deteriora, el silencio lo invade todo.


Este martes por la tarde la Mutual de Arte Popular Macondo realizó el segundo abrazo a la vieja estación de trenes de El Provincial, ubicada en Junín y Belgrano. Esta vez, el cumpleaños número 15 del grupo, fue la excusa para habitar, una vez más, la memoria. Esa memoria, que también encuentra representación en sus edificios históricos.

 

El objetivo fue renovar el pedido del espacio para destinarlo a un proyecto cultural de gestión comunitaria y “para que no esté en las condiciones que está hoy: abandonado, cerrado, sin un proyecto que la pueda contemplar y que permita que se abran las puertas definitivamente para este barrio y para todos los barrios de la ciudad”, señaló Julio Benítez, acompañado por Lucy Iguerategui.

 

La tarde fría no impidió el encuentro. Mientras el sol iluminaba la estación, Iguerategui aseguró que “a esta altura si el lugar es para Macondo sería maravilloso pero me preocupa que parece que no existiera. No existe para las autoridades, ni para la comunidad, es realmente preocupante. Y el deterioro va avanzando”.

 

Que hagan algo, están permitiendo que se destruya un edificio que es histórico y nadie hace nada.

 

El proyecto tuvo varias presentaciones en distintas instancias. En 2015 se avanzó con un proyecto de ley en la Cámara de Diputados en la Provincia. “Se trató en algunas comisiones, y finalmente necesitaba de una emisión de criterio del gobierno local, que esa emisión de criterio no se produjo, por lo tanto perdió el estado parlamentario. Ese fue el paso más grande que dimos”, recordó Benítez.

 

“También hablamos con el ministerio de Producción, que está la dirección de muebles ferroviarios. Pero el silencio sigue vigente. Además, resaltó que “tuvimos varias dificultades a lo largo de las gestiones con las políticas culturales de nuestro distrito”.

 

Hay una deuda bastante grande respecto de políticas públicas concretas no solo para el teatro independiente sino para la producción cultural, para la industria cultural misma.

 

 

Jodidos pero acostumbrados”

 

Dicen que la cantautora Liliana Felipe es la autora de esa frase, de ese concepto. “Hace muchos años que la venimos peleando. El reconocimiento de la gente, del público que nos acompaña lo tenemos. Pero bueno, la ausencia de políticas culturales provoca este vacío y no hemos sido los únicos, señaló Benítez.

 

Asimismo, indicó que “nosotros nos movemos y trabajamos mucho, no estamos esperando que nos den algo. Simplemente decimos que acá hay un edificio histórico, que es parte de la historia de esta comunidad, y que debiera ser revitalizado”.

 

Consultados sobre si existe relación con la actual subsecretaría de Cultura municipal, Benítez contó que “siempre nuestra relación con el área de cultura ha sido compleja, en este momento no la tenemos, tampoco es que le hemos buscado, en eso también hay que ser sinceros”.

 

Por su parte, Lucy Iguerategui acotó: “Nosotros hemos ido en algunas oportunidades, pero creo que la función del funcionario es hacer que las cosas funcionen, para seguir con el verbo, creo que debería ser así”.

 

 

La película del Rey

Lucy Iguerategui recordó una película argentina del año 1986, dirigida por Carlos Sorin, donde narra la historia de un director de cine que comienza la producción de un film basado en la historia de un ciudadano francés que se autoproclamó rey de la Patagonia y Araucania. La filmación, empieza a tener todo tipo de problemas técnicos, financieros, en el elenco. Y sin embargo, su director insiste en continuar.

 

“Nosotros también somos eso, somos gente que sigue. Y Vamos a seguir”, señaló. La historia del grupo, así lo demuestra.

 

Macondo fue creado formalmente en 2006, pero el germen de su existencia se remonta al 2001. En esa época de carencias para el país Lucy Iguerategui y Julio Benítez, junto a las periodistas Silvana Melo y Claudia Rafael se encontraban colaborando para intentar llenar panzas y espíritus en un comedor en el barrio Eucaliptus. Acababa de llegar a Olavarría, otra periodista y titiritera: la enorme Martha Ferro.

 

“Ella fue de alguna manera la musa inspiradora de muchas cosas, entre esas tantas, el nacimiento de la mutual Macondo”, recordó Benítez, este martes, ante la escucha de los vecinos y vecinas presentes.

 

Continuó: “y hoy estamos acá. Hoy, nuevamente como en aquel 2001, sin lugar. Esa ha sido una característica nuestra, siempre hemos estado buscando un lugar”.

 

Macondo desfiló por varios lugares luego de la expulsión de Iguerategui y Benítez del Teatro Municipal de Olavarría: “Empezamos en un galpón en Pueblo Nuevo, ahí hicimos la primera sala de teatro popular de nuestra ciudad. Era un galpón que le pusimos ‘Lo de Burnet, galpón teatral’, porque eran dos hermanas de apellido Burnet. Ahí inauguramos la primera sala de teatro de un barrio, y de ahí en más empezamos a pensar que nuestro lugar eran los barrios”.

 

En 2006 crean junto a un grupo de amigos y conocidos la mutual Macondo, un espacio pensado para el arte y para los sectores más vulnerados de la comunidad. “Fue así que conocimos a Mabel Chingotto, que formaba parte del club de los radioaficionados y ella nos ofreció un lugar. Ese club que está en Necochea 1389, donde estuvo Macondo durante 15 años hasta abril de este año, que la comisión no deseó renovar el contrato”.

 

En el año 2008 hicimos el primer carnaval popular en esta explanada y ya en ese momento empezamos a pensar en la posibilidad de pedir este lugar. En aquel momento era un espacio para Macondo, hoy pensamos en un espacio de gestión cultural comunitaria, lo que implica que un barrio pueda hacerse cargo de lo que tiene como patrimonio histórico”, concluyeron.

 

Macondo, se encuentra otra vez sin sede. Y la Estación, sin gente que la habite. Sin memoria.