Condena por abigeato: La defensa del acusado anticipó que apelará el fallo

“Acá se ha violado el debido proceso”, reclamó el abogado César García, quien planteó numerosos cuestionamientos a la investigación y la reciente sentencia.


“Es una irregularidad que conlleva a la nulidad total del procedimiento”, enfatizó el doctor César García, el defensor particular de un olavarriense que en las últimas horas fue condenado a más de 5 años de prisión por un abigeato ocurrido a mediados del 2017 en un campo de Sierras Bayas. “Esto va a ser materia de un recurso que voy a presentar en la Cámara de Casación”, anticipó a medida que repasaba los plazos y elementos que serán parte del planteo que elevará en las próximas horas.

 

Tal como se detalló en las últimas horas en este portal, el juez Céspedes del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1, entendió que los hechos se dieron entre la noche del 15 y la madrugada del 16 de julio, cuando “mediante el empleo de arma blanca dio muerte al degollar a dos cabezas de ganado mayor siendo éstos vacunos raza Aberdeen Angus negros, las que le eran totalmente ajenas (…) y luego procedió a depostar uno de los animales”.

 

Para llegar a esa conclusión el magistrado azuleño, entre otros elementos, se basó en el testimonio de un efectivo policial que afirmó ver la camioneta del acusado en las cercanías del lugar de los hechos y las pericias de una especialista que encontró coincidencia genéticas en las muestras de ADN de los animales faenados con respecto a un cuero hallado en la pick up de Jorge Luis Baglio, único acusado y condenado por los hechos.

 

César García refutó cada uno de esos elementos, al punto de afirmar que su defendido no fue siquiera ubicado en la escena al momento de los hechos. Fue allí que avanzó sobre las conclusiones dichas por el agente policial, quien narró que producto de sus tareas “de calle” conoce los vehículos que utilizan personas con antecedentes, algo que luego fue utilizado para situar al acusado en los hechos, ya que luego no hay ningún otro testigo de lo ocurrido en el campo ubicado en el acceso a la localidad serrana. Es más, afirmó no poder individualizar quién se encontraba al volante en ese momento.

 

“No se probó”, enfatizó y puso en duda no sólo la presencia de Baglio, sino también el momento de los hechos. El dato no es menor ya que la “nocturnidad” del ataque al establecimiento rural fue ponderado como agravante pero, salvo el relato del policía que afirmó ver la camioneta,por lo que subrayó que no hay mayores certezas para ubicar los hechos en horas de la madrugada. El trabajador rural que encontró los animales faenados se topó con la escena a la mañana siguiente, y en su relató detalló que el día previo la recorrida del campo la culminó a las 17.

 

Asimismo, lo más contundente de su planteo es en torno al allanamiento donde se encuentran los cabellos y cueros que luego fueron sometidos a pericia. García narró que el devenir de las declaraciones durante el debate permitió advertir que tanto el perito de rastros como el testigo del procedimiento ingresaron al domicilio de Baglio media hora después que los agentes policiales. Fue por ello que pidió la nulidad del procedimiento, algo que fue descartado por este fallo de primera instancia.

 

“No acuso a nadie, pero tengo mis dudas”, añadió García a medida que reiteraba que para él ese procedimiento está “viciado”, a medida que dejó entrever la posibilidad de que esa muestra pudiera haber sido “plantada” en la escena. Por último, también cuestionó la figura de “abigeato agravado” por la cual fue condenado Baglio, ya que no se logró acreditar, según su óptica, tampoco daños contra las defensas del campo donde se hallaban los  animales.