Presentación de “Desparido”: “Quiero apropiarme de la salud mental como militancia”

Fabricio Lucio dio a conocer su segundo libro y habló de la temática que utilizó como disparador para su ficción. En diálogo con Central de Noticias, aseguró que su sueño es que Olavarría cuente con una Asociación Civil para abordar la salud mental.


Fabricio Lucio presentó este sábado su segundo libro “Desparido”, una ficción que aborda la temática de la salud mental. Con un buen marco de público que se acercó a la Casa del Bicentenario, se concretó el cierre de un ciclo de la editorial Del Altillo que durante este año publicó a cinco autores y autoras.

 

Luego de la presentación, habló con Central de Noticias sobre su obra, la estructura narrativa y lo elementos de la realidad que toma para llevar al terreno de la ficción.

 

 

-¿Pariste el libro?

Si. Si se puede parir en dos tramos, ya lo había parido y lo terminé de parir con la presentación. Esta semana volvía a releer preparándome para difundir la presentación y verdaderamente lo volví a parir. Estoy muy conforme con lo que quedó, conforme con el trabajo en equipo que se hizo y esto me da pie para seguir.

 

-Durante la presentación dijiste que querés seguir escribiendo y que querés seguir militando la temática de la salud mental ¿Cómo te ubicás en ese rol desde la ficción pero con una temática tan concreta?

Usuario sería la palabra. El usuario de la salud mental. Desde ahí uno puede hacer mucho, teniendo la posibilidad de escribir algo, de que otro te lo corrija y demás, te permite de alguna manera seguir con esta intención de servir a la salud mental como militancia. Como usuario porque me reconozco como tal, es de la única forma que lo puedo hacer, sino no podría militar una causa. Y como lo dije en la presentación, uno nunca sale una vez que es usuario de la salud mental, ya sea porque se psicoanaliza o porque tiene un padecimiento agudo. Mi proyecto ahora sería volver a congeniar ambos temas, aunque parezca repetitivo, tratar de seguir trabajando desde este lugar. Hay mucho elemento en la realidad para ficcionar y escribir.

 

– Y hay mucho elemento en Olavarría, diste un dato concreto de 80 personas que están en este momento bajo una tutela.

Son 80 personas que están en este momento con capacidad restringida por la Justicia. Son 80 vecinos y vecinas que hoy tienen que depender de que un curador les de un dinero mensual, le administre sus bienes, otros que los alojen en cualquier lugar… me parece que es un número importante y no sé si están asistidos como corresponde. Lo que sí me dicen cuando accedí a este dato, es que lo que falta es el otro pilar que es la familia. Hay un doble juego: el Estado hace o mal-hace y la familia también hace o mal-hace.

 

 

-Pese a todos estos datos de la realidad, Desparido es ficción. En algún momento ¿puede llegar la no ficción?.

Si. Pero para eso voy a necesitar de un abogado y abogada que tenga ganas de sentarse a trabajar conmigo, de psicólogos o psicólogas que tengan ganas de sentarse a trabajar conmigo y en realidad si vamos a soñar, yo sueño con que Olavarría tenga una Asociación Civil armada por civiles que vaya y sepa que tal persona está pasando por eso momento y la podamos asistir. Yo tiro la piedra, si alguien se suma cuentan conmigo para armarla, porque me parece que hace falta.

 

Quiero seguir escribiendo. Quiero apropiarme de la salud mental como militancia.

 

– En el libro está presente el ajedrez, una serie de puertas, recién hablaste de la posibilidad de que el lector le dé un final ¿hay cuestiones lúdicas?.

Si, permanentemente. A mí me gusta jugar y no encasillar. Yo me enojo con Guillermo (Del Zotto) cuando él dice que esto es una novela. No es una novela. Técnicamente no llega a las páginas que requiere una novela, están las puertas que irrumpen y no permiten un fluir, yo no sé qué género es. Yo me divierto y busco entretener. Esto también lo dejo en claro. Hay una problemática que es de la realidad pero yo busco entretener, y en el entretenimiento se disparan las otras cosas. Hay mucho de lúdico, hay mucho de imaginación, hay algo de investigación y hay ganas de seguir en esta tonalidad definiendo el estilo.

 

Fotos: gentileza Jorge Scotton.