En Tandil, suben los casos de Covid y falleció una paciente

Se cuentan 85 casos activos y hay seis personas internadas. El Hospital Santamarina reabrió una sala exclusiva para pacientes con coronavirus.


La situación sanitaria por la pandemia muestra escenarios de recrudecimiento de los contagios en toda la provincia y la región centro no escapa al panorama. El parte epidemiológico emitido en la noche del sábado en Tandil ratificó el incremento de los diagnósticos de Covid-19.

 

Se evidenció un pronunciado ascenso de la curva de contagios en el transcurso de la última semana. Con 16 resultados positivos, una paciente fallecida y un recuperado en las últimas 24 horas, los casos activos ya suman 85 y casi se triplicaron en siete días.

 

De acuerdo con los datos oficiales, en los últimos 14 dias los casos activos pasaron de 19 a 85 en la vecina localidad. La tendencia es similar en Olavarría.

 

El Comité de Seguimiento del Covid-19 informó también la muerte de una mujer de 70 años, quien se hallaba internada en un centro de salud tandilense. Así se elevó a 417 el número de las víctimas mortales de la pandemia en el distrito serrano.

 

A su vez, los infectados que permanecen internados son 6, de los cuales 5 se encuentran en sala general y 1 está alojado en una unidad de terapia intensiva o intermedia.

 

En paralelo, hay 79 personas contagiadas en aislamiento obligatorio en sus domicilios, medida que busca contener la proliferación de enfermos a partir de evitar la diseminación del virus.

 

Con la curva de casos en ascenso, el Hospital Municipal Ramón Santamarina volvió a destinar una sala general exclusiva para pacientes con Covid-19. El espacio cuenta con capacidad para 9 enfermos y por el momento no está completo.

 

En el momento más agudo de la pandemia, el Santamarina había dispuesto cuatro salas generales para alojar a pacientes con coronavirus, con un total de 45 camas de internación. Además, contaba con 16 camas de terapia intensiva, en el servicio regular y el área de cuidados respiratorios.

 

Fuente: El Eco