Jeremías Riva de Neira: “no entendemos cómo lo declararon no culpable”

El hermano de Luján Riva de Neira expresó su dolor tras el crimen impune luego de que Lucas Keesler, único acusado y detenido hasta el momento, fue liberado.


María Luján Riva de Neira tenía 44 años cuando fue atacada de un “puntazo” en el pecho el 10 de mayo de 2018 en el frente de su vivienda en Saenz Peña al 3200. Falleció a los pocos minutos de ingresar en el Hospital Municipal “Dr. Héctor Cura”.

 

Por el asesinato, se encontraba acusado y detenido Lucas Keesler quien enfrentó el Juicio por Jurados que tuvo su veredicto durante la noche del jueves 26 de mayo. Un jurado compuesto por doce civiles resolvió declarar como no culpable al único detenido. Esta resolución, marcó la liberación del único acusado por el asesinato de la joven.

 

Jeremías Riva de Neira es el hermano de Luján, y vive en Roca junto a su padre y su hermano hace muchos años. En diálogo con ANR, relató el dolor e impotencia de la familia porque no habrá justicia para su hermana.

 

“Insólitamente lo declararon no culpable y el asesinato quedó impune”.

 

Jeremías, el menor de los hermanos de María Luján, participó de los cuatro días del juicio por jurados. Informó que los testigos del ahora ex imputado no fueron a declarar y que no se presentaron pruebas de su presunta inocencia.

 

Hay testigos que lo apuntan, un testigo dice que mi hermana cuando agonizaba en el piso y estaba siendo asistida, lo nombró, dijo que Lucas Kessler era el asesino. Nosotros vimos todas las pruebas. Los peritos dijeron que el agresor era más alto que ella, y Kessler mide 1,93″, resaltó.

 

Jeremías destacó que Luján “era una persona de bien, era enfermera, trabajaba en diálisis. Quedaron 4 hijos sin madre. Queremos hacer visible la tremenda injusticia que se ha cometido” y agregó “no entendemos cómo lo declaran no culpable. Kessler dijo que no tenían relación alguna, pero eran novios, él mismo subió fotos en sus redes sociales”.

 

Además, resaltó que en el contexto de la investigación se encontró en poder del detenido, un chip de telefonía que estaba a nombre de la víctima. Además, las cámaras de vigilancia ubicaron a Kessler a la hora del crimen a metros de la casa de la víctima.

 

Fuente: NoticiasNet