Cannabis para uso terapéutico: “se necesitan dos espacios con ciertas condiciones bastante estrictas”

El otro espacio está destinado al cáñamo para uso industrial. Así lo indicó el doctor Gastón Barreto, integrante de la Mesa local de Cannabis, en comunicación con Central de Noticias luego de la firma del convenio entre la Universidad Nacional del Centro y la empresa Yamar Group.


Días atrás se firmó el convenio sobre cannabis para uso terapéutico y cáñamo para uso industrial entre la Universidad Nacional del Centro y la empresa Yamar Group.

 

Central de Noticias dialogó con el doctor Gastón Barreto, especialista en la temática e integrante de la Mesa local de Cannabis quien comentó que “la empresa tiene la intención de radicarse acá en la ciudad con fines productivos por un lado de cannabis para uso terapéutico, pero también para cáñamo para uso industrial” y agregó que “venimos pensando algunos proyectos y presentándonos a algunas convocatorias en conjunto”.

 

Sobre la empresa, indicó que “les interesa no solamente producir con el foco en generar materia prima, si no en pensar estrategias de agregado de valor en derivados de cannabis para uso terapéutico y de cáñamo para fibra textil y usos alimenticios”.

 

Precisamente, presentaron un proyecto en conjunto para cáñamo en el Ministerio de Producción “pensando en extraer un concentrado de alto valor nutricional a partir de las semillas de cáñamo. Tienen un excelente perfil de omegas en términos nutricionales y pensamos hacer un proyecto de desarrollo a partir de ese producto” contó Barreto.

 

Aún no hay precisiones sobre cuándo se radicaría la empresa en la ciudad, aunque el doctor Gastón Barreto adelantó que están buscando las locaciones específicas y explicó que “se necesitan dos espacios con ciertas condiciones bastante estrictas. Un espacio para cannabis para uso terapéutico distanciado de no menos de 15 kilómetros de otras 50 hectáreas para cáñamo. Hay unos cuantos requerimientos técnicos que no son tan sencillos de resolver. Sobre todo, la de cannabis para uso terapéutico. Tiene que ser una zona lo más libre de polución posible, esto implica alejarse de los parques industriales y de la zona minera”.

 

La distancia es por una cuestión de polinización cruzada. El cultivo de cáñamo es un cultivo extensivo (50 hectáreas para arrancar) para fines de uso nutricional, alimenticio y fibra textil. En ese cultivo no hay control del sexo de las plantas, pueden ser plantas machos o hembras. El problema es que los machos que puedan llegar a generarse en ese cultivo, a unos cuantos kilómetros a la redonda van a polinizar cualquier planta hembra. Se tiene que evitar si o si que se polinicen las plantas hembras que estén siendo cultivadas para fines terapéuticos.

 

Por último y en relación a los puestos de trabajo que la empresa radicada pueda generar, Barreto comentó que “la intención en lo discursivo de ellos es que les interesa que la mano de obra sea local y reconocen que nosotros ideológicamente estamos muy posicionados ahí, de valorizar y profesionalizar a quienes saben hace 30 años de la planta que son cultivadores que tienen un gran conocimiento cultural de la planta. Ojalá que sea una realidad”.