Comienza el juicio por el asesinato de Carlos Cordero

En el Tribunal Oral Nº 2 de Azul se llevarán adelante las audiencias hasta el miércoles. Los dos imputados por “homicidio doblemente agravado por uso de arma de fuego y alevosía” llegan presos al juicio.


Este lunes comenzará en la ciudad de Azul el juicio oral por el asesinato de Carlos Roberto Cordero, cometido en junio de 2019 y que evidenció una trama macabra en la que actuaron dos acusados.

 

El Tribunal Oral en lo Criminal Penal Nº 2 de Azul llevará adelante el proceso y actuará como fiscal el doctor Gustavo Morey de Tandil. Se programaron tres audiencias para los días lunes, martes y miércoles.

 

Los dos imputados por “homicidio doblemente agravado por uso de arma de fuego y alevosía” son Claudio Daniel “Chaco” Ibarra Arrieta y Anabella María José Landalde. Llegan al juicio detenidos.

 

El homicidio de Cordero causó conmoción en la ciudad hace tres años. Fueron diez días los que separaron el crimen del hallazgo del cuerpo en los que su familia y allegados encabezaron manifestaciones para visibilizar la búsqueda. Además, el personal policial hizo amplios operativos para dar con el hombre.

 

Carlos Cordero, un militar retirado de 60 años, desapareció el 26 de junio de 2019. Al día siguiente su auto Ford Fiesta Max apareció incendiado en Calle 5 y Colón. La investigación del caso fue conducida por la fiscal María Paula Serrano de la UFI Nº 4. Entre los numerosos elementos probatorios recogidos, las cámaras de seguridad registraron que Ibarra Arrieta condujo el vehículo hasta el predio donde apareció.

 

Ibarra Arrieta fue detenido a principios de julio de 2019.

 

El sábado 6 de julio su cuerpo fue hallado desmembrado y quemado en el santuario del Gauchito Gil. Es en una especie de parque ubicado a la vera de la ruta 226 en la extensión norte de la avenida Ituzaingó.

 

El cuerpo estaba irreconocible. Se estimó que había fallecido el mismo día de la desaparición producto de un disparo que recibió mientras estaba maniatado. Dos meses después se constató la veracidad del hallazgo mediante el resultado de la pericia de ADN.

 

El mismo día del hallazgo del cuerpo quedó apuntado el principal sindicado: Ibarra Arrieta fue detenido en su vivienda de Pourtalé al 2300. El hombre contaba ya con numerosos antecedentes penales. Fue acusado de ser quien le disparó, quien mantuvo oculto el cuerpo y quien lo trasladó hasta el lugar donde fue hallado.

 

La principal hipótesis es que el homicidio se cometió en la vivienda de Pourtalé al 2200, donde habitaba la segunda acusada.

 

El 6 de agosto se ordenó la detención de Landalde, imputada como partícipe primaria.

 

Landalde, fue detenida a principios de agosto,

 

Una trampa

 

De acuerdo a información que los investigadores dejaron saber, la joven, quien en ese momento tenía 22 años y estaba embarazada de ocho meses, ejercía la prostitución y habría convocado a Cordero a una cita sexual en su casa de calle Portualé.

 

Una vez allí, el militar fue maniatado y, en ese estado de indefensión, fue asesinado de un disparo en la cabeza por Ibarra Arrieta.

 

En base a los testimonios, se estableció en la causa penal que la joven solía concretar este tipo de encuentros en los que luego Ibarra Arrieta irrumpía para golpear a las víctimas y robarles.

 

Por este motivo, para los pesquisas, la principal hipótesis fue que Cordero fue asesinado en el marco de un robo.